Pasaron 25 años del hallazgo del cuerpo del Che Guevara pero quedan muchas preguntas sin responder

¿Quién dio la orden de matar a Ernesto «Che» Guevara? ¿Quiénes fueron los que alertaron de su presencia en Bolivia? Esas son algunas de las dudas que aún persisten a 25 años del hallazgo de los restos del guerrillero argentino-cubano en Bolivia, tarea facilitada en ese momento por un gobierno considerado de «derecha».

La búsqueda se activó en noviembre de 1995 tras las declaraciones del militar Mario Vargas Salinas, ex alto mando de las Fuerzas Armadas de Bolivia, quien dijo conocer la ubicación de los restos del Che, asesinado 28 años antes.

Ese mismo mes, el gobierno de Gonzalo Sánchez de Lozada emitió un decreto que creó una comisión de búsqueda con base en la información de que el cuerpo fue en una fosa común ubicado en la pista de aterrizaje de Vallegrande, localidad ubicada a unos 240 kilómetros al suroeste de Santa Cruz, en la región oriental del país.

Sánchez de Lozada del conservador Movimiento Nacionalista Revolucionario (MNR) -que gobernó entre 1993 y 1997 y de 2002 a 2003, cuando fue destituido por una revuelta popular-, asumió la Presidencia del país y en su poder estuvo presente el entonces mandatario. y líder de la Revolución Cubana, Fidel Castro, algo que se cree que influyó en el hallazgo de los restos del Che.

La lápida de Ernesto Che Guevara en Vallegrande, Bolivia. Foto: EFE

El MNR fue el artífice de la Revolución Nacional de 1952, una de las más importantes de América Latina, pero para la década de 1990 ya había adoptado un giro ideológico que abraza la economía de libre mercado con la vista puesta en la venta de las principales empresas estatales.

«¿Qué hace un gobierno que busca la capitalización (de la derecha) buscando los restos del ‘Che’ Guevara?» preguntó Ernesto Machicao, quien fue ministro y diplomático durante ese gobierno.

Machicao dijo a Efe que en el MNR «había mucha gente que creía en la Revolución Cubana», cuya «línea y opinión contaba en las decisiones», además, que «el presidente era también una persona que tenía una profunda amistad» con gente de se fue, y por eso «no hubo resistencia» para activar la búsqueda de los restos del Che.

Sánchez de Lozada «tenía una gran sintonía con Fidel Castro», «que no era ideológica», sino de «colaboración institucional», el periodista Juan Carlos Salazar, quien cubrió la guerrilla y décadas después informó desde Cuba sobre la llegada de los restos del «Che». en La Habana.

el hallazgo

La misión de búsqueda duró casi dos años. con la asistencia en diferentes momentos de expertos cubanos, argentinos y bolivianos, y avanzó a pesar de los reveses causados ​​por algunas versiones falsas o contradictorias.

El hallazgo se produjo en una fosa en la que se encontraron siete cadáveres, entre ellos el del «Che», en los primeros días de julio de 1997, un mes después del cambio de gobierno en Bolivia, tras el triunfo de Acción Democrática Nacionalista. (ADN), del dictador Hugo Banzer (1971-1978).

Una estatua del Che en la localidad de La Higuera, en Bolivia, donde fue capturado en 1967. Foto: EFE

Una estatua del Che en la localidad de La Higuera, en Bolivia, donde fue capturado en 1967. Foto: EFE

La identificación de los restos del «Che» se basó en sus rasgos morfológicos, como la forma de su frente y la ausencia de un molar, a lo que se sumó la falta de parte de los dos miembros superiores, ya que luego de su fusilamiento tuvo su manos cortadas.

Diez años después, estudios realizados en Cuba determinaron que los restos pertenecían realmente al líder revolucionario.

preguntas pendientes

El lugar de enterramiento del «Che» «fue un secreto militar como muchos otros relacionados con su figura porque «los archivos del Ejército están cerrados», dijo Salazar, autor de varios textos sobre el mítico guerrillero.

Para el periodista, queda por determinar «quién tomó la decisión» (que mataran al «Che»), que se cree surgió de una reunión clave entre el entonces presidente René Barrientos (1966-1969) y algunos de sus colaboradores militares.

Entre ellos, el exjefe de las Fuerzas Armadas, Alfredo Ovando, y el comandante del Ejército, Juan José Torres, quienes luego se convirtieron en presidentes del país progresista entre 1969-1970 y 1970-1971, respectivamente.

«Quien denunció la presencia del ‘Che’ en Bolivia» en 1966, pues los «únicos» que sabían eran «unos cuantos dirigentes del Partido Comunista», o «qué sabía Estados Unidos» del accionar de la guerrilla, al punto de enviar funcionarios a ofrecer «ayuda militar» a Bolivia en caso de emergencia, son varias de las dudas sobre este casoseguro.

El investigador afirmó que desde la muerte del «Che» en 1997, «ha habido muchas versiones» y que algunas de ellas «daron pistas» para encontrar sus restos, pero que al mismo tiempo quedan «aspectos desconocidos», por lo que insistió en la «demanda» de que el Ejército abra sus archivos.

El sargento boliviano Mario Terán ejecutó a Guevara en La Higuera el 9 de octubre de 1967.

Fuente: EFE

CB