La petrolera independiente Energía de piedra petrolífera se encuentra en una encrucijada financiera que ha llevado a la empresa a declarar el cese de pagos y solicitar una reestructuración de pasivos por un total de 11,8 millones de dólares. Este acontecimiento ha llevado a la apertura de un concurso preventivo por parte del Juzgado Nacional de Primera Instancia en lo Comercial 11, tras la presentación formal de la llamada de acreedores a principios de febrero.
La empresa, especializada en la explotación de Campos maduros convencionales en la Cuenca Neuquina, se enfrenta a un contexto adverso marcado por la disminución estructural de la producción en zonas históricas y el avance de desarrollos no convencionales en Vaca Muerta, que concentra la mayor parte de las inversiones del sector.
Activos y operaciones
Oilstone ha logrado consolidarse como un operador relevante en el segmento convencional en Neuquén, siendo propietaria del 100% de 15 concesiones de explotación que abarcan unos 3.000 kilómetros cuadrados, principalmente en el área de Cutral Co y Plaza Huincul, dos centros históricos de la actividad petrolera en Argentina. Entre los bloques que opera se encuentran Cerro Bandera, Campamento Anticlinal, Sur de la Dorsal, Aguada Baguales, El Porvenir, Sitio Touquet, Dos Hermanas, Ojo de Agua, Puerto Cortadera, Portezuelo Minas, Loma Negra NI, Cutral Co Sur, Collón Curá, Bajo Baguales y Neuquén del Medio.
Producción y nivel de actividad
El modelo de negocio de Oilstone se ha centrado en la recuperación y explotación de pozos maduros, empleando unos 300 trabajadores directos y unos 140 contratistas para llevar a cabo operaciones de reacondicionamiento y mantenimiento de pozos en la región. En términos productivos, la empresa ha alcanzado niveles de entre 450 y 500 metros cúbicos de petróleo al día, además de cerca de 1 millón de metros cúbicos de gas al día procedentes de sus zonas convencionales.
El impacto del boom de Vaca Muerta
El panorama actual de Oilstone refleja una tendencia más amplia en la industria energética argentina, donde la producción nacional de petróleo ha aumentado aproximadamente un 50% entre 2021 y 2024, impulsada principalmente por el desarrollo no convencional en Vaca Muerta.
La apuesta por lo no convencional
Ante esta situación, Oilstone ha presentado un plan de reestructuración que incluye la reducción de costos operativos en un 50% y la implementación de proyectos piloto para desarrollar recursos no convencionales en áreas como Aguada Baguales y El Porvenir, con inversiones estimadas cercanas a 45 millones de dólares en una primera etapa. La estrategia busca combinar la explotación de campos maduros con el desarrollo de esquisto para mantener la rentabilidad en un mercado cada vez más dominado por Vaca Muerta.
En conclusión, el concurso preventivo en el que se encuentra Oilstone representa un intento por reorganizar su frente financiero y redefinir su modelo de negocios en un contexto desafiante para la industria petrolera argentina. La empresa deberá negociar su deuda y buscar la extensión de sus concesiones en Neuquén para asegurar su futuro en un mercado en constante evolución.








