“Por mi recuperación, agradezco al Poder Judicial, ANSeS y PAMI”

En este momento es posible observar amargas críticas al Estado argentino y sus instituciones republicanas, como el Poder Judicial de la Nación, ANSeS, PAMI, etc., esto es un cumplido y gracias a ellos. Hace años, sufrí un trastorno psicofísico que los tratados médicos modernos denominan fagofobia, así como disfagia y una profunda neurosis que me impedía trabajar y comer.

De estatura relativamente normal, mi peso era de 45 Kg. Me estaba muriendo de hambre, en términos más simples, me estaba muriendo de hambre. Los forenses me declararon desalojado y ordenaron que me internaran en el Hospital Neuropsiquiátrico Dr. José Borda. Pero apareció un distinguido señor que pretendía pertenecer al Poder Judicial de la Nación, como Juez Civil, y me hizo comprender que el Estado argentino, cuya honorabilidad nadie duda, no permitiría a uno de sus súbditos, sobre todo sin delito ni culpa alguna. comprometido, hay que aclarar este concepto, que se repitió sin que se cometiera ningún delito ni culpa, me moriría de hambre, y aconsejo mi tratamiento psicoterapéutico en una clínica especializada de mi servicio social, donde gracias al arduo trabajo de los médicos especialistas, pudieron recuperarse mínimamente.


Actualmente, ya jubilado por mi vejez, me permito, a pesar de mi baja y escasa jubilación, ser alumno regular de la Facultad de Ciencias Económicas de la UBA y de la Facultad de Derecho de la misma Universidad, curso CBC, con solo una Falta asignatura para ingresar a dicho colegio. Soy un triunfo de la medicina moderna, mi caso ha sido citado en revistas internacionales. En consecuencia, mi más profundo agradecimiento al Estado argentino, al Poder Judicial de la Nación, ANSeS y PAMI. Le debo mi vida al primero y mi atención y recuperación actuales al segundo. Deben escucharse las dos campanas.

Eduardo Raúl Guaragna

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Voces, quejas y expectativas de los jubilados

Trabajar y cotizar 50 años da derecho al esfuerzo a ser reconocido al salir de la vida activa. Tienes unos 70 años y quieres disfrutar del fruto sembrado. Uno de los derechos es que el Estado lo proteja y cuide de su vida. Aquí no pasa. Cuando te jubilas, eres rehén de una maraña política sin escrúpulos que no promueve tu bienestar, desgasta tu conciencia y tu salud al quitarle cada vez más los derechos que has adquirido como una jubilación digna e intacta.

Pero cuando se trata de tu salud y ves que, frente a una pandemia, tu libertad ha sido abusada indebidamente y muchos miembros mayores o más jóvenes han abandonado este mundo antes de tiempo, quieres que este dolor vaya acompañado de una correspondencia de esas reglas. Cuando la política es indiferente a la sociedad en lugar de ayudarte, y cuando el gobierno tiene la posibilidad de vacunarte, las pocas vacunas que existen para el personal de alto riesgo y los ancianos se utilizan en parte para favorecer a los amigos del poder y muchas otras, hay ninguna explicación hasta el tamaño de un acto de inmoralidad.

Querer defender lo indefendible y, sobre todo, culpar a los demás, es un acto de bajeza inconcebible. Han perdido la ética y quienes avalan estos actos a cualquier nivel forman parte de una falta de escrúpulos sin límites.

Señor Presidente, han empañado nuestros derechos y han llegado al límite, las excusas no se aceptan y espero que la gente de las urnas les dé de una vez por todas el castigo que merecen, además de la justicia ordinaria y divina.

Rodolfo castello

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Los gobiernos nacionales menemista, kirchnerista, macrista, representados por Boudou, Massa, Bossi … y más cercanos en el tiempo Ravertas, prometen felizmente aumentar las asignaciones de jubilados a niveles dignos, manteniendo un silencio mortal – y nunca más apropiado. El plazo – refiriéndose al cumplimiento de miles de sentencias congeladas hace más de 30 años, ahora reducidas no por el cumplimiento, sino porque la naturaleza no perdona y solo la mitad puede titularlas.

¿No es suficiente un descuento del 50% para usted, o cree que los sobrevivientes tienen menos derechos que los muertos y deberían pagar el resto de sus vidas por su despreciable comportamiento?

Ricardo PM Forgione [email protected] PAMI está recortando todos los servicios de atención domiciliaria. Les pido que investiguen en profundidad. Antes, los servicios eran deficientes y los ancianos pobres, que no tenían hijos que los ayudaran, eran bastardos con todo. Ya no sabemos hasta dónde contaremos con la ayuda del cuidador para cuidar a mi padre, que se está deteriorando cada vez más.

Alma Mazzanti

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La delegación del sur de Ituzaingó me ​​había prometido una rampa en el cordón (freno municipal) para que pudiera subirme a la acera, coche o ambulancia, de ser necesario. Estoy sufriendo un derrame cerebral hemorrágico paralítico en la mitad del cuerpo, han pasado meses y no ha pasado nada. Soy un vecino jubilado que ha sido abandonado por todos. Primero, el municipio de Ituzaingó, luego la desgracia de PAMI, que me dio un subsidio para marzo para poder pagar a una señora para que me cuide, y no hay nada.

Señores, tengo medio cuerpo paralizado, ¿qué esperan? Pido ayuda, nada más.

Francisco Omar Linares

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Históricamente fue una institución ejemplar y hoy cubre a miles de afiliados de PAMI. Sorprende esta actitud pragmática cuando me parece que debe haber otras alternativas que resolver sin perjudicar a tanta gente y más en las circunstancias actuales. Espero que lo reconsideres y encuentres la forma de solucionar problemas que aparentemente no son tan graves y pueden resolverse de una manera no tan compulsiva.

Por otro lado, si vamos a actuar de manera tan pragmática, sería bueno que el sistema se usara para delitos que matan y roban sin escrúpulos ni piedad.

Mario conti

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A principios de enero de 2021, el médico dejó el mensaje en su contestador automático: “Ya no voy a la oficina”. Además, en noviembre de 2020, también había ignorado el envío de los recibos. En consecuencia, tuve que comprar los medicamentos sin el descuento correspondiente.

Quería hacer la denuncia, pero la dirección que dan para tal fin es inútil, no es posible enviar mensajes. La lista de médicos de cabecera que publican no contiene números de teléfono ni horarios, ni el piso del consultorio de cada médico. Fui en dos direcciones y nadie respondió. ¿Cuántas veces debería tocar el timbre? Exijo una respuesta y un reembolso de lo que pagué. Mi beneficio es el N ° 150619406403/00.

Graciela Piccioni

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