El mercado de intercambio en Argentina ha estado experimentando un mes de julio de alta tensión, con el precio del dólar alcanzando su mayor valor desde mediados de abril. Con el cierre en $1380 en venta, el tipo de cambio oficial se acercó al techo de la banda flotante, generando preocupación entre los inversores y analistas.
Este aumento en el valor del dólar se produjo en medio de un escenario adverso, con una caída abrupta en la liquidación agrícola y un aumento en la demanda minorista de dólares. A pesar de la volatilidad en las tasas de interés en pesos, que afectó al tipo de cambio como cobertura, el mercado observó una disminución de $40 en las primeras cinco jornadas de agosto, llegando a $1340.
A pesar de esta disminución, el tipo de cambio se mantiene lejos tanto del techo como del piso de la banda flotante, lo que sugiere que el Banco Central de la República Argentina (BCRA) aún tiene margen para acumular reservas y avanzar en sus objetivos acordados con el Fondo Monetario Internacional (FMI).
En medio de este contexto, los analistas predicen que el tipo de cambio seguirá bajo presión en agosto y al menos hasta las elecciones legislativas de octubre. Aunque algunos expertos señalan que la nueva configuración económica ha mejorado significativamente la competitividad del país, otros advierten sobre la presión continua en el mercado de cambios.
El desarme de las letras de liquidez fiscal (Lefis) y las elecciones en la provincia de Buenos Aires han generado incertidumbre entre los inversores, quienes esperan ver cómo se desarrolla la situación en las próximas semanas. A pesar de la presión actual, algunos economistas creen que el mercado está enviando una señal clara al gobierno de que las bandas de intercambio no serán eternas.
En resumen, el mercado de intercambio en Argentina continúa siendo un tema de interés y preocupación para inversores y analistas. Con la proximidad de las elecciones y la incertidumbre económica, se espera que la presión en el mercado de cambios se mantenga en los próximos meses. Agricultura argentina en pleno auge: ¿qué hay detrás de la reciente disminución de las retenciones?
La firma especializada en análisis económico ha emitido un comunicado que ha sacudido al sector agropecuario argentino. Según sus expertos, se prevé un aumento significativo en las fuentes de suministro menores debido a razones estacionales, lo cual podría compensar la reciente disminución de las retenciones. Además, se espera que la demanda de la dolarización previa a las elecciones tenga un impacto positivo en la economía del país.
Un impulso para la agricultura: aumento en las liquidaciones
La reciente disminución permanente de las retenciones para productos como la carne aviar y vacuna, la soja y otros granos ha tenido un efecto notable en el sector agrícola. Según los analistas, el promedio diario de liquidaciones ha aumentado a US $39 millones y AU $83 millones en la última semana. Esta tendencia al alza ha sido corroborada por el Portafolio de Inversión Personal (PPI), que ha registrado un ritmo acelerado de ingresos agropecuarios.
Un panorama alentador pero con limitaciones a futuro
A pesar de este impulso en las liquidaciones agrícolas, los expertos de Lcg advierten que el efecto puntual de la mayor oferta en el Mercado Único y Libre de Cambios (MULC) podría ser limitado en la segunda mitad del año. Sin embargo, el impacto positivo de esta situación no se puede ignorar, ya que ha contribuido a descomprimir las presiones en el mercado.
Récord en las liquidaciones: un año prometedor para la industria
Según datos de la Cámara de la Industria Petrolera de la República Argentina (CIARA) y el Centro de Exportadores de Cereales (CEC), las empresas del sector han liquidado un total de U $S 19,521 millones en los primeros siete meses del año. Este resultado representa un impresionante crecimiento del 43% en comparación con el mismo período del año anterior, lo que augura un año prometedor para la industria agrícola argentina.
En resumen, la reciente disminución de las retenciones y el aumento en las liquidaciones agrícolas están impulsando el sector agropecuario argentino hacia un futuro prometedor. A pesar de las posibles limitaciones a futuro, la tendencia al alza en las fuentes de suministro y la demanda de la dolarización previa a las elecciones auguran un panorama alentador para la economía del país.








