En esta noticia, se revela un importante cambio en la carga patronal que podría tener un impacto significativo en la economía del país. El Ministro de Economía, Luis Caputo, ha expresado su sorpresa ante la falta de reconocimiento por parte del sector empresarial hacia la reducción de cargas empresariales contemplada en la reforma laboral. Según un análisis del Instituto Argentino de Análisis Fiscal (IARAF), esta medida implicaría una reducción de hasta un 85% en los cargos a los empleadores para los nuevos empleos, lo cual podría ser clave para fomentar la formalización laboral en el país.
Reducción de carga patronal y oportunidad de formalización
El informe del IARAF también destaca que, gracias al Régimen de Incentivos a la Formalización Laboral (RIFL) y al Fondo de Asistencia Laboral (FAL) incluidos en la reforma, las aportaciones empresariales por un nuevo empleado podrían disminuir del 27% actual al 15%, durante un periodo de 48 meses. Esta modificación no solo beneficiaría a los empleadores, sino que también impactaría positivamente en los trabajadores, reduciendo hasta 12 puntos porcentuales del salario bruto.
Además, se ha realizado una comparación exhaustiva con los países miembros de la OCDE en cuanto a la carga tributaria sobre el empleo formal en Argentina. Actualmente, el país se encuentra en el décimo lugar en cuanto a la carga del empleador sobre el costo laboral total, con un 21,2%. Sin embargo, con las modificaciones propuestas en la reforma laboral, esta cifra se reduciría al 20,6% para las grandes empresas y al 19,7% para las pymes, mejorando la posición de Argentina en el ranking.
Por otro lado, la cuña fiscal total, que mide el peso de los impuestos laborales sobre los costes laborales de un trabajador formal, también se vería reducida en Argentina gracias a los cambios previstos en la reforma laboral. A pesar de estos avances, el proyecto aún debe ser tratado en la Cámara de Diputados para su aprobación final.
En resumen, la reducción de la carga patronal contemplada en la reforma laboral representa una oportunidad única para estimular la formalización laboral en Argentina y mejorar la competitividad del país en el contexto internacional. Es fundamental que tanto el sector empresarial como los trabajadores reconozcan y aprovechen los beneficios de esta medida para impulsar el crecimiento económico y la generación de empleo en el país.








