Qué le pasa a Francia, el candidato de casi todos para el Mundial, que coquetea con el descenso en la Liga de las Naciones

Puede suceder en cualquier lugar donde un puñado de fanáticos del fútbol y similares se sientan a hablar sobre la Copa del Mundo en Qatar. Una redacción, un bar, una plaza, un asado con amigos. La mayoría dirá que el principal candidato a ganar la Copa más deseada es Francia. Unos dirán Brasil, otro Inglaterra, uno más atrevido se animará con Bélgica. y por supuesto el escaloneta Argentina tendrá su espacio. Pero por los nombres, por la continuidad en el proceso de Didier Deschamps, por el impresionante resurgimiento de Karim Benzema, por la base que mantiene desde la conquista en Rusia 2018, los galos parecen estar un escalón por encima del resto.

Repasemos datos: según el sitio especializado Transfermarkt, es el segundo seleccionado con mayor valor de mercado (con 1.080.000 euros; solo por detrás de Inglaterra). En el ranking FIFA se ubica tercero (muy cerca de Brasil y Bélgica, que lideran, y justo por delante de Argentina).

Llegó al Mundial después de caminar por las Eliminatorias: ganó el Grupo D invicto, cómodamente por delante de Ucrania, con seis victorias y dos empates y solo tres goles en contra. 2021 lo culminó sin pérdidas en el campo de juego (Su única caída fue en los penaltis ante Suiza, en los octavos de final de la Eurocopa. En esa vía venció a Alemania, Bélgica y España, estos dos últimos para consagrarse Campeón de la Liga de las Naciones 2021.

Este año lo empezó a paso firme, con dos amistosos: 2-1 contra Costa de Marfil y 5-0 contra Sudáfrica. Pero luego aparecieron sombras inesperadas en la Sociedad de Naciones. En el Grupo 1 de la División A ya ha disputado cuatro de los seis partidos y apenas ha sumado dos puntos. va último.


La reciente derrota ante Croacia (0-1, gol de Luka Modric, de penalti) le dejó sin posibilidades de acceder al Los últimos cuatro (las semifinales) y lo dejó en riesgo de descenso a la B. Para garantizar la permanencia, en la doble fecha de septiembre, deberá vencer a Austria, en casa, y al líder Dinamarca, en Copenhague. ¿Puede el candidato de todos ir cuesta abajo? se verá…

La pregunta es inevitable: ¿Qué tiene de malo esta Francia que parecía supersónica e imparable? Es raro. Cuenta con figuras de élite (Kanté, Griezmann, Mbappé, por citar tres casos emblemáticos), la mayoría campeones del mundo y/o con sus clubes. Grietas. Elite donde se analiza.

Deberías leer:   En los deportes universitarios, el Power Five puede convertirse en el Power Two

Se sumó el mejor Benzema (MVP de la última Champions). Tiene experiencia y un recambio interesante. ¿Es el desgaste de una temporada dura? ¿Será que no estableció esta Sociedad de Naciones como una prioridad sino como una prueba? Es cierto que hizo muchas variaciones de un juego a otro, como si Deschamps tuviera alguna duda. ¿O es el mal de la abundancia?

Karim Benezema, ausente en Rusia 2018 por diferencias con el técnico Didier Deschamps, ya se ganó un lugar.  (EFE/EPA/IAN LANGSDON)

Karim Benezema, ausente en Rusia 2018 por diferencias con el técnico Didier Deschamps, ya se ganó un lugar. (EFE/EPA/IAN LANGSDON)

En cualquier caso, tiene una especie de ventaja para el Mundial: el grupo inicial apenas se parece a un “Grupo de la Muerte”. Por la zona D, se enfrentarán a Australia, Dinamarca y Túnez. Se sabe: Francia es mucho más (o tiene mucho más) que sus rivales iniciales. Ella tendrá que demostrarlo.

Hay otra cuestión: Francia sabe -por experiencia en su largo camino como selección nacional destacada- que No basta con los nombres ni con lo que señalan los especialistas. Para ser campeón o llegar a la última jornada del Mundial es fundamental lograr la fusión de una plantilla convencida.

Deberías leer:   Women’s Euros Offer a Soccer Free-for-All

El documental muestra los azules: el vínculo estricto que existe entre el éxito de la selección francesa y su capacidad para transformar lo diverso y disperso en un grupo fuerte. Deschamps lo entendió en ese momento cuando, como capitán, levantó el trofeo bajo el cielo de París, en 1998. Y ya en este ciclo como técnico cuando levantó el mismo trofeo en Rusia. Con muchos de los que ahora, más allá de algunos contratiempos cercanos, irán a por todas.