El impacto de la nueva ley laboral: ¿Está legalizada la relación de dependencia oculta?
En esta noticia se revela un aspecto poco debatido públicamente sobre la reforma laboral que impacta directamente en los monotributistas, un sector que ha experimentado un notable crecimiento en los últimos años. La legalización de la contratación de trabajadores independientes, incluso si cumplen con las condiciones de la relación de dependencia, ha generado lo que se conoce como una "relación de dependencia oculta". Esta situación, que antes podía ser perseguida por un registro deficiente, ahora está institucionalizada por ley, lo que permite contratar a un monotributista y firmar un contrato al estilo de la contratación de una obra o servicio sin caer en la presunción de una relación laboral.
El auge de los "monotributistas disfrazados"
Anteriormente concentrados en sectores específicos como salud, educación o el Estado, los "monotributistas disfrazados" ahora se encuentran en todas las actividades económicas. En los últimos dos años, se generaron 400 mil nuevos monotributistas, destacándose 116 mil en el turismo y 93 mil en la industria, según un estudio del economista Fernando Marull. Este fenómeno refleja un cambio en el mercado laboral, donde la creación de empleos independientes o informales como Rappi o Uber ha superado a los empleos formales.
¿Por qué se legaliza esta situación?
La nueva ley laboral incluye dos artículos clave que respaldan la contratación de monotributistas sin que se acredite una relación de dependencia en caso de un juicio laboral. Estos artículos establecen que ciertas modalidades de contratación, como obras o servicios profesionales, excluyen la presunción de existencia de un contrato de trabajo. Este enfoque se basa en los hechos concretos y no en el vínculo contractual, lo que brinda mayor flexibilidad a las empresas y a los trabajadores independientes.
Dilemas y consecuencias
A pesar de los beneficios que puede representar esta nueva normativa en términos de costos laborales para las empresas, también plantea dilemas en cuanto a la protección y los derechos de los trabajadores. La posibilidad de contratar a un monotributista sin pagar vacaciones, aguinaldos, aportes al Estado o indemnizaciones en caso de despido puede generar un desequilibrio en las relaciones laborales. Además, desde una perspectiva fiscal, esta situación podría impactar negativamente en los ingresos del Estado y en la sostenibilidad del sistema de pensiones, que ya enfrenta desafíos demográficos.
En resumen, la legalización de la contratación de monotributistas plantea desafíos y oportunidades en el mercado laboral argentino, que busca adaptarse a las nuevas formas de trabajo independiente. Es fundamental encontrar un equilibrio entre la flexibilidad laboral y la protección de los derechos de los trabajadores para garantizar un desarrollo sostenible y equitativo en el país.








