La Confederación General del Trabajo (CGT) ha iniciado una batalla legal contra la reciente aprobación de la reforma laboral por parte del gobierno nacional. Esta decisión ha generado un fuerte rechazo por parte de la dirigencia sindical, encabezada por Cristian Jerónimo y Jorge Sola, quienes han manifestado que la ley no busca beneficiar a los trabajadores informales ni fomentar el empleo.
En un comunicado oficial, Sola y Jerónimo expresaron su firme convicción de que la vía para contrarrestar esta reforma laboral es a través de la justicia. Esta postura va en contra de los sindicatos más radicales, que abogan por manifestaciones en las calles como forma de protesta. Para la CGT, es fundamental proteger los derechos colectivos e individuales de los trabajadores, los cuales consideran que están siendo vulnerados por esta nueva legislación.
En este sentido, se han destacado dos principios fundamentales que sustentan la posición de la CGT: el principio de progresividad y el principio protector. El primero impide cualquier regresión en los derechos laborales adquiridos, mientras que el segundo busca equilibrar la desigualdad estructural entre empleadores y trabajadores, evitando abusos y garantizando la protección de la parte más débil.
La reforma laboral, según la CGT, atenta contra diversos derechos consagrados en la Constitución Nacional, como la protección contra el despido arbitrario, el derecho de huelga, la negociación colectiva y la seguridad social, entre otros. Además, se han señalado aspectos preocupantes como la extensión de las jornadas laborales, la reducción de salarios, la desfinanciación de la Seguridad Social y la limitación de la libertad sindical.
En cuanto al panorama laboral bajo la gestión de Javier Milei, la CGT ha advertido sobre la pérdida de más de 300.000 puestos de trabajo en los últimos dos años, lo que ha generado un aumento del desempleo y el cierre de empresas. Ante esta situación, la central sindical ha convocado a 12 manifestaciones masivas y 4 huelgas como forma de resistencia y rechazo a la reforma laboral.
Finalmente, la CGT ha reafirmado su compromiso histórico de proteger los derechos de los trabajadores y ha destacado su papel como el único organismo capaz de movilizar y defender los intereses de la clase trabajadora en Argentina. En un contexto de incertidumbre económica y social, la CGT se presenta como una voz de resistencia y defensa de los derechos laborales en el país.








