En medio de un intenso debate sobre la reforma laboral, un nuevo capítulo se suma a la polémica que rodea al proyecto. La propuesta, recientemente aprobada en el Senado, ha despertado preocupación y críticas por las modificaciones que introduce en el esquema de licencias por enfermedad.
El punto que ha generado revuelo tiene que ver con los criterios de pago durante las bajas médicas. Según el ministro de Liberalización y Transformación del Estado, Federico Sturzenegger, en ciertos casos las personas en excedencia recibirán solo la mitad de su salario. Esta medida se aplicaría en situaciones donde la invalidez resulte de una acción personal ajena al lugar de trabajo.
Las declaraciones del funcionario han desatado una ola de críticas, tanto desde la oposición como desde sectores especializados en Derecho Laboral. La senadora Juliana Di Tullio ha expresado su preocupación, afirmando que con esta reforma «los trabajadores ya no tendrán derecho a enfermarse en este país». Por su parte, la diputada Kelly Olmos ha advertido sobre el impacto negativo que esta medida podría tener en casos de patologías graves como el cáncer.
El proyecto de reforma laboral también ha generado discrepancias dentro del propio oficialismo. El PRO ha emitido un comunicado crítico contra la decisión del Gobierno de renunciar al artículo que permitía el pago de salarios en billeteras virtuales.
En cuanto a las modificaciones concretas en las licencias por enfermedad, el proyecto propone sustituir el artículo 208 de la Ley de Contrato de Trabajo. A partir de esta reforma, los trabajadores dejarán de percibir el 100% de su salario durante la licencia y los periodos máximos se verán reducidos.
En cuanto al pago durante las bajas por enfermedad, el proyecto establece dos niveles de retribución. Si la imposibilidad de trabajar es resultado de una actividad voluntaria y consciente del trabajador, este percibirá el 50% de su salario base. Por otro lado, si la enfermedad o accidente no resulta de una conducta voluntaria o de riesgo por parte del trabajador, se establece el pago del 75% de su remuneración.
Además, se han introducido cambios en la duración de las licencias, limitando estos periodos a 3 meses para trabajadores sin responsabilidades familiares y 6 meses para aquellos con dependientes. La posibilidad de reiniciar nuevos períodos remunerados se verá también limitada en caso de recurrencia de la enfermedad.
En resumen, la reforma laboral propuesta ha generado un intenso debate y preocupación en diversos sectores de la sociedad. Las modificaciones en las licencias por enfermedad han despertado críticas y alertas, tanto por parte de la oposición como de especialistas en Derecho Laboral. El futuro de este proyecto sigue siendo incierto, con posibles repercusiones tanto en el ámbito político como en el social.








