La nueva legislación laboral enfrenta impugnaciones judiciales en un escenario de disputa de competencias entre la Jurisdicción Contencioso-Administrativa y la laboral. El juez federal Macarena Marra Giménez ha tomado una decisión histórica al desplazar la jurisdicción laboral como ámbito de discusión, lo que ha sido interpretado como un gesto hacia la estrategia del Gobierno.
Desde que la nueva ley de modernización del trabajo comenzó a ser judicializada, se han presentado diversos conflictos en torno a la competencia de jurisdicciones. La Confederación General del Trabajo (CGT) ha sido una de las partes más afectadas, al sufrir revés en litigios donde solicitaba amparos para frenar traslados de la justicia laboral nacional a la Ciudad de Buenos Aires. Por otro lado, el sindicato judicial ha logrado protección en tribunales laborales en situaciones similares.
La CGT ha logrado suspender más de 80 artículos de la nueva ley, argumentando que viola principios fundamentales como la progresividad, la tutela judicial efectiva, la no discriminación, la libertad sindical y el debido proceso. Sin embargo, la resolución de la jueza Marra Giménez ha destacado que las impugnaciones de la CGT van dirigidas contra la legalidad de actos estatales y reformas estructurales, y no contra conflictos laborales individuales.
El fallo de la jueza ha establecido que la Jurisdicción Contencioso-Administrativa Federal tiene competencia exclusiva para intervenir en este tipo de pleitos. Esto implica un cambio significativo en la forma en que se abordan las impugnaciones a la nueva legislación laboral, al priorizar la revisión de cuestiones de derecho público con el Estado como parte demandada.
Por otro lado, el juez Raúl Horacio Ojeda ha revocado parcialmente una medida cautelar que él mismo había dictado anteriormente, restableciendo la vigencia del artículo 55 de la Ley de Modernización Laboral. Este artículo regula la actualización de créditos laborales en juicios pendientes de sentencia, con el objetivo de brindar previsibilidad a las empresas y evitar la capitalización excesiva de las deudas laborales.
El cambio en la decisión de Ojeda se basa en un estudio de campo realizado en el marco de la Red Académica de Jueces del Trabajo de la República Argentina, que reveló que en varias provincias los sistemas de actualización vigentes arrojan resultados menos favorables para los trabajadores que el artículo 55 de la nueva ley. Esta resolución descentraliza la aplicación de la ley, permitiendo a cada jurisdicción evaluar la pertinencia de los artículos en cuestión.
En resumen, la judicialización de la nueva legislación laboral ha generado un escenario de disputa de competencias y ha llevado a decisiones judiciales significativas que marcarán el rumbo de la aplicación de la ley en el país. Es un momento crucial en el que se define el equilibrio entre los derechos de los trabajadores y las necesidades de las empresas en un contexto de cambios estructurales en el mercado laboral.








