En esta noticia se revelan los datos cruciales que determinan cuánto necesita una familia para ser considerada de clase media en enero. El Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC) ha publicado recientemente el valor de la Canasta Básica de Alimentos (CBA) y la Canasta Básica Total (CBT), dos herramientas fundamentales para evaluar las condiciones sociales de los hogares y las personas.
La inflación en enero fue del 2,9%, la cifra más alta en 10 meses, superando las previsiones de la Encuesta de Expectativas de Mercado (REM). Por otro lado, el Índice de Precios al Consumidor (IPC) en la Ciudad de Buenos Aires alcanzó un 3,1% en el primer mes del año, igualando el récord de enero de 2025.
La Canasta Básica Total (CBT) es un indicador que incluye no solo alimentos, sino también otros gastos del hogar como ropa, salud, transporte y educación, definiendo así la «línea de pobreza». En enero, este indicador aumentó un 3,9% en comparación con el mes anterior, situándose por encima de la inflación.
Según los datos oficiales, una familia típica compuesta por dos adultos y dos menores necesitaba $1,360,269 para no ser considerada pobre. Para no caer en la situación de indigencia, ese mismo hogar requería $623,990 para cubrir sus necesidades alimentarias básicas.
Por otro lado, un hogar conformado por cinco miembros, incluyendo tres niños de diferentes edades, debía contar con ingresos por un total de $1,430,735 para no caer en la pobreza y $656,301 para evitar estar en la lista de personas sin hogar.
Es importante comprender el significado de la Canasta Básica de Alimentos (CBA) y la Canasta Básica Total (CBT). La CBA está compuesta por alimentos y productos esenciales que cubren los requerimientos nutricionales básicos. Los hogares cuyos ingresos no alcanzan esta cantidad se consideran indigentes. Por otro lado, la CBT amplía este concepto e incluye bienes y servicios no alimentarios como ropa, transporte, salud, educación y vivienda. Los hogares que superan la CBA pero no alcanzan la CBT se clasifican como pobres no indigentes.
En resumen, estos datos proporcionados por el INDEC son esenciales para comprender la situación social y económica de las familias en Argentina. Es fundamental seguir de cerca estos indicadores para implementar políticas que mejoren las condiciones de vida de aquellos que se encuentran en situación de vulnerabilidad.







