El mundo está en alerta: el barril de petróleo Brent supera los $84, ¿qué implicaciones tiene esto para Argentina?
Después de varios días de intensa tensión, el precio del barril de petróleo Brent ha superado los $84, un nivel no visto desde principios de 2024. Este aumento, si bien puede favorecer los ingresos de divisas para Argentina a través de la energía, también trae consigo consecuencias inesperadas.
En medio de la volatilidad en Oriente Medio, el economista Marijan Duriš advierte en su informe “Impactos sistémicos de las perturbaciones en los cuellos de botella marítimos” que una interrupción prolongada en el Estrecho de Ormuz podría tener efectos devastadores. No solo se verían afectados los precios del petróleo crudo, sino también los del gas natural y otros combustibles, multiplicando los efectos inflacionarios a nivel global.
Según el especialista, el valor esperado del comercio interrumpido se estima en 1900 millones de dólares al año, lo que representa alrededor del 0,01% del comercio mundial. Aunque esta cifra pueda parecer pequeña en comparación con otros bloqueos marítimos, la importancia estratégica del Estrecho de Ormuz radica en que no tiene alternativas de desvío marítimo, lo que aumenta la incertidumbre en el panorama económico internacional.
En el ámbito local, las compañías navieras han reaccionado rápidamente a la crisis. Ante la imposición de recargos por combustible de emergencia (EFS), las empresas han comenzado a aplicar medidas para compensar el riesgo y el mayor consumo. Por ejemplo, la naviera MSC ha establecido recargos adicionales para reservas realizadas desde el 3 de marzo de 2026, con valores diferenciados según la región de destino.
Además, otras empresas como Ocean Network Express (UNO) han tomado medidas más drásticas, suspendiendo preventivamente sus servicios al Golfo Pérsico para proteger a sus tripulaciones y carga. La crisis en Oriente Medio ha obligado a reconfigurar toda la operación logística a nivel global, lo que impacta directamente en la competitividad de las exportaciones argentinas.
En el sector agrícola, el conflicto en Oriente Medio podría afectar la cadena de suministro de insumos clave para la producción nacional. La región en conflicto es una proveedora fundamental de fertilizantes para Argentina, por lo que cualquier interrupción en las rutas marítimas internacionales podría generar problemas de desabastecimiento. A pesar de esto, se espera que la cosecha actual pueda mitigar temporalmente estos efectos.
En resumen, la correlación entre energía e insumos agrícolas se hace evidente en momentos como estos. A medida que el precio del barril de petróleo aumenta, los costos de los fertilizantes también tienden a subir. Es crucial mantenerse informado y preparado para afrontar las consecuencias de un escenario internacional tan volátil como el que estamos viviendo actualmente.








