Mayo de 2025. Alfredo Caputo, un hombre en busca de algo diferente, entra en una inmobiliaria en Lomas de Zamora con una idea clara en mente: integrar una casa a la comunidad. Después de un primer intento fallido, regresa 15 días más tarde y encuentra la oportunidad que estaba buscando: Villa Lola, una antigua propiedad de la familia Rimassa en Adrogué. A pesar de que la casa ya había sido alquilada, Caputo decide tomar cartas en el asunto y convence a los propietarios de no firmar el nuevo contrato, finalmente logrando hacerse con la casa.
Hoy, siete meses después, Villa Lola se ha transformado en una librería y centro cultural con una impresionante colección de 60.000 libros distribuidos en 786 metros cuadrados. La inauguración tuvo lugar el 26 de noviembre, luego de una exhaustiva restauración del caserón de 153 años de antigüedad, declarado Patrimonio Histórico. Aunque la inversión fue significativa, Caputo se muestra optimista, aunque reconoce que el punto de equilibrio requiere vender entre 60 y 70 libros al día, una meta aún por alcanzar.
Caputo, con una vasta experiencia como director de editoriales como Paidós y Gedisa, ha sabido aprovechar sus contactos y conocimientos de la industria para hacer realidad su sueño de Villa Lola. Junto a sus dos hijas, María Pía y Guillermina, ha logrado convertir esta antigua casa en un espacio cultural único en la zona sur de Buenos Aires.
La restauración de Villa Lola no fue tarea fácil. El caserón estaba en ruinas y fue necesario un arduo trabajo de seis meses para devolverle su esplendor original. Desde la fachada hasta los techos abovedados, todo fue restaurado con esmero. Incluso se pintó un mural de siete metros de altura en la fachada, que se descubrió el día de la inauguración, cuando el municipio otorgó a Villa Lola la distinción de Interés Municipal y Cultural.
Villa Lola no es solo una librería, es un centro cultural en pleno crecimiento. Con un calendario cultural para 2026 lleno de actividades, exposiciones de arte, charlas y eventos literarios, el equipo de Villa Lola busca integrar a la comunidad a través de la cultura. A pesar de los desafíos financieros y logísticos, Alfredo Caputo y su familia están decididos a hacer de Villa Lola un punto de referencia cultural en Adrogué y en toda la región.








