un fenómeno que podría impactar en Argentina

Los países importadores de gas sufrirán aumentos dementes, en una ola que se extenderá por todo el mundo.

Al comienzo de los tiempos fríos en Europa, la era de aumento loco del precios de la energíaen gran parte como consecuencia de la guerra con Occidente (EE.UU. y países europeos) que desató el presidente ruso Vladimir Putin con su invasión a Ucrania.

El fenómeno, que ahora golpea a Europa, está destinado a extenderse en El resto del mundoincluso a Argentina.

A partir de este sábado, los italianos, ayudados por las medidas gubernamentales, pagarán una factura promedio que le costará a cada familia típica este año 1.332 €duplicando los 632 euros pagados en 2021.

ARERA, la autoridad energética italiana, aclaró que el aumento del 59% en los precios se logró con “intervenciones extraordinarias”, de lo contrario llegaría al 100%.


El gasoducto ruso Nords Stream que hoy ya no lleva gas a Europa. Foto: AP

El panorama tiene los mismos tintes dramáticos en el resto de europasobre todo porque los malentendidos entre los 27 países de la Unión Europea, hasta ahora han sofocado la perspectiva de una acción común, a partir del establecimiento de un techo en los precios de la electricidad, la luz y otros precios energéticos.

El comienzo del “año termal” encuentra a los 59 millones de italianos muy preocupados por aumentos generales de las necesidades básicas y la falta de aumentos salariales. En todas las familias han comenzado ejercicios en casa consumir menos luz y prepararse en el próximo mes también para mayor choque de gas.

Las organizaciones de consumidores utilizan palabras fuertes que asustan aún más al público. denuncia de codacones “una masacre para millones de familias consumidores y empresas. Nadie duda de que la situación es de extrema gravedad y que «en los principales meses viviremos un verdadero drama económico».

La crisis se produce en un momento muy particular. El nuevo gobierno que seguramente encabezará Giorgia Meloni para un mandato de cinco años asumirá las dos últimas semanas de octubre.

Meloni y el primer ministro «de administración ordinaria» Mario Draghi, que se marchará cuando asuma el nuevo jefe de Gobierno, acuerdan las medidas para hacer frente a la situación.

Gasoducto en Alemania, hoy sin uso.  Europa debe buscar gas más caro de otros proveedores.  Foto: Reuters
Gasoducto en Alemania, hoy sin uso. Europa debe buscar gas más caro de otros proveedores. Foto: Reuters

Hasta ahora el gobierno de Draghi ha aprobado 17 mil millones de ayuda para hacer frente a la subida de la energía, suma hoy insuficiente. También estableció ayudas fiscales y un bono social. Ahora se espera otro fondo de 20 mil millones utilizando fondos del período 2014-2020 aún no gastados.

Draghi y Meloni acuerdan intentar evitar un decreto que materializa otros 30.000 millones de euros para ayudar a consumidores e industrias con el arriesgado sistema de aumentar la deuda pública italiana.

La medida provocaría un fuerte contragolpe financiero e Italia tiene una deuda cercana a los 3 billones (millones de millones) de euros, por los que debe pagar importantes intereses.

Hay advertencias de sectores industriales que denuncian la inevitable quiebra de miles de empresas, si no llega la ayuda económica y de morosidad de tantas familias para pagar las cuentas.

En cuanto a la gasolina, aun queda un mes de respiro. La autoridad energética ha deliberado un nuevo método de determinación de tarifas con el fin de suavizar los incrementos. También se estima que las facturas del gas llegarán con un aumento del 60%.

Cumbre en Bruselas

En Bruselas, en tanto, se produjo este viernes una incandescente reunión de los ministros de energía de los 27 países, en busca de una acción solidaria común que parece alejarse.

Alemania, la economía más fuerte de Europa y con 83 millones de habitantes hoy atribulados por la situación, decidió crear un fuerte escudo de 200.000 millones de euros para hacer frente a la crisis.

«Alemania se equivoca», comentó el primer ministro dimitente, Mario Draghi, encargado de la actualidad hasta que Meloni asuma la jefatura del Gobierno. El escudo de 200.000 millones de euros para proteger a familias y empresas de la subida de las tarifas energéticas «es un triple y grave error».

Draghi afirma que la decisión de Berlín «socava la solidaridad europea, distorsiona el mercado y explotar la deuda alemana sin resolver el problema”.

Está prevista una cumbre en Praga. Según Draghi, “allí se abrirá un conflicto. Los jefes de estado y de gobierno, creen varios analistas, «No se ponen de acuerdo en nada».

Varias grietas difíciles se abren. Por ejemplo, 15 países europeos, incluida Italia, presentaron una nota común solicitando a la presidenta de la comisión de Bruselas, Ursula von der Leyen, que estableciera un techo en los precios de la electricidad y el gas. Úrsula se permitió ignorar la carta y esto ha alimentado las discrepancias.

Fuentes diplomáticas calificaron de «abiertas» las «violaciones» de los alemanes. Se critica que «Alemania y Holanda hayan formado una pandilla» para frenar el techo de los precios del gas.

Fuentes diplomáticas naturalmente protegidas por el anonimato definen la iniciativa Shield de los 200 mil millones de los alemanes como «unilateral y anti-solidaridad».

Esta tarde crecían los rumores de que los italianos podrían acabar no compartiendo sus reservas de gas para pasar el invierno, que suman un 96%, poniendo en aprietos a los alemanes.

Cauteloso, Meloni dijo: “No creo que sea apropiado comentar el caso”, refiriéndose a la decisión alemana de crear el escudo de 200.000 millones de euros.

En un comunicado, Meloni escribió: «Ni siquiera los estados miembros que parecen menos vulnerables financieramente pueden ofrecer soluciones efectivas a largo plazo en ausencia de una estrategia común».

Roma, corresponsal

ap