La NASA descubre vida extraterrestre en el cometa 3I/ATLAS
En una impactante revelación, la NASA ha encontrado evidencia de moléculas orgánicas en el cometa 3I/ATLAS que podrían ser los ingredientes básicos de la vida. Este descubrimiento ha desencadenado nuevas hipótesis sobre la posibilidad de que este objeto actúe como un «jardinero interestelar», difundiendo elementos que favorecen la vida en otros sistemas solares.
Lo que la NASA encontró en el cometa 3I/ATLAS
Los científicos han detectado metanol, cianuro y metano en el cometa 3I/ATLAS, compuestos considerados precursores químicos vinculados al surgimiento de la vida en la Tierra. Estos hallazgos provienen de observaciones realizadas por el Telescopio espacial SPHEREx en luz infrarroja cercana. El brillo del cometa aumentó después de su aproximación al Sol debido a la liberación de materiales atrapados en hielo profundo, incluyendo moléculas orgánicas, hollín y polvo rocoso.
La hipótesis del “jardinero interestelar”
El astrofísico Avi Loeb ha propuesto la teoría del «jardinero interestelar», sugiriendo que el cometa 3I/ATLAS podría estar esparciendo vida en el espacio. Loeb plantea la posibilidad de que microbios u otras formas de vida podrían haber sobrevivido al viaje cósmico y estar presentes en el cometa. Además, destaca la presencia de metano en el cometa, un gas que generalmente se evapora fácilmente, lo que sugiere la posibilidad de procesos biológicos en juego.
La búsqueda de vida extraterrestre
A pesar de que una nave interceptora ya no sería viable debido a la velocidad del cometa, que supera los 220.000 kilómetros por hora, los científicos insisten en analizar los gases circundantes en busca de más signos de vida extraterrestre. La posibilidad de que el metano esté siendo producido por algo que prospera en el cometa sigue siendo una intrigante posibilidad que podría cambiar nuestra comprensión del universo.
En resumen, el descubrimiento de moléculas orgánicas en el cometa 3I/ATLAS ha abierto un nuevo capítulo en la búsqueda de vida extraterrestre. Los científicos continúan investigando este fascinante objeto espacial en busca de respuestas a algunas de las preguntas más profundas sobre nuestro lugar en el cosmos.








