En una sociedad donde el desempleo juvenil es una realidad preocupante, la Fundación Los Naranjos se destaca por romper estructuras con su innovador método de financiación. Desde donaciones hasta alianzas estratégicas con empresas clave, este proyecto liderado por Alfredo Vercelli y Josefina Espigares ha logrado transformarse en una pequeña empresa con un impacto social significativo.
Con un taller de cerámica en Don Torcuato, la Fundación Los Naranjos produce 4.500 piezas de cerámica hechas a mano al mes, abasteciendo a empresas reconocidas en el sector bazar y hogar como Arredo, La Sencillez, La Tienda de Velas y Claudia Adorno. Pero su labor va más allá de la producción de piezas; se enfoca en formar a jóvenes de bajos ingresos en el oficio de la alfarería y brindarles oportunidades laborales a través de convenios con marcas como Ferro y Chef Gourmet.
María Soledad Otero, directora ejecutiva de la fundación, destaca la importancia de reducir la brecha de desempleo juvenil en Argentina. Con un enfoque en el trabajo formal para los adolescentes, Los Naranjos ofrece pasantías remuneradas en empresas asociadas, brindando a los jóvenes la oportunidad de adentrarse en el mundo laboral y romper con el ciclo de desempleo.
En un giro estratégico en 2019, la Fundación Los Naranjos cambió su modelo de financiación, pasando de depender de donaciones a generar sus propios ingresos a través de alianzas con empresas. Con un 80% de sus ingresos provenientes de la venta mayorista de cerámica, han logrado mantener su labor social y productiva de manera sostenible.
Además, Los Naranjos ha logrado diferenciarse en un mercado competitivo con importaciones chinas, ofreciendo piezas de cerámica con un impacto social y una historia detrás de cada producto. Las marcas que eligen trabajar con ellos no solo adquieren productos de alta calidad, sino que también apoyan un proyecto que busca duplicar el empleo juvenil en el país para 2029.
En un esfuerzo por seguir creciendo, la Fundación busca expandir sus alianzas comerciales y llegar a más personas interesadas en apoyar su causa. Mediante un plan de patrocinio mensual, los colaboradores pueden visitar el taller de producción, conocer a los jóvenes beneficiados y llevarse una pieza de cerámica como agradecimiento.
Con un enfoque claro en la formación, el trabajo y el impacto social, la Fundación Los Naranjos se consolida como un ejemplo de innovación y compromiso con la juventud argentina. Su labor no solo transforma vidas, sino que también impulsa un cambio positivo en la sociedad.







