Una familia pasa más de 48 horas perdida en plena naturaleza, sin agua ni comida, por culpa de Google Maps | Motor

Es poco probable que historias como esta ocurran en España. Pero Australia es un país enorme y la mayor parte del continente está deshabitada.

La tecnología se ha integrado en nuestras vidas en muchos niveles. Lo complicado es darse cuenta cuando deja de ser una ayuda, o una herramienta, para ella se convierte en quien controla nuestras acciones.

Una mujer de 27 años llamada Darian Aspinall tuvo que viajar de Queensland a Adelaida con sus dos hijos de 2 y 4 años y su madre de 50 años. Son dos ciudades australianas separadas por 1.871 kilómetros.

Queensland está en el norte de Australia y Adelaide en el sur, por lo que para viajar de una a otra tenían que cruzar por el centro de la isla, ya que ir bordeando la costa suponía recorrer casi 2.000 kilómetros más. Era la primera vez que hacía el largo viaje, así que Darian Aspinall decidió confiar en Google Maps para guiarlo de camino en camino.

Todo fue bien hasta que llegaron al centro del país. Google Maps comenzó a guiarlos por caminos de tierra cada vez más complicadoshasta que la camioneta en la que viajaban se atascó.

En esa zona del país, casi deshabitada, no hay cobertura movil. Así que Darian Aspinall y su familia no pudieron pedir ayuda. Pasaron las horas y sus familiares comenzaron a preocuparse, sin dar señales de vida.

La policía montó un gran operativo para localizar a la familia. Dos días después, un helicóptero encontró un automóvil atrapado con dos personas pidiendo ayuda agitando su ropa. Era Darian y su familia.

Se habían quedado sin agua y comida horas antes., y estaban decidiendo si iban a buscar ayuda a pie. Pero con dos niños pequeños y sin agua, decidieron esperar hasta que los localizaran. Fue una buena decisión.

La policía verificó que Google Maps los había guiado por ese camino ya que era la ruta más corta, pero eso no quiere decir que sea seguro. Aquí puedes ver la ruta que tomaron, en azul, y la que deberían haber tomado, en gris.

La historia nos recuerda a la familia india que también confió ciegamente en Google Maps… y acabó en el fondo de un arroyo. Escaparon milagrosamente.

Ambas aventuras son una lección para aprender: la tecnología debe ser una ayuda, pero nunca debe reemplazar nuestro sentido comúnhasta el punto de poner en peligro nuestra vida y la de nuestra familia.

Si te estás metiendo en un camino de tierra intransitable… no sigas. Y si te caes con tu coche en un arroyo… ¿Dónde estaban tus ojos?

La tecnología nos ayuda, pero nunca debe reemplazar nuestra capacidad de controlar la situación.

Con información de Telam, Reuters y AP