Argentina da un paso decisivo hacia la exportación de gas natural licuado
En un movimiento estratégico que podría cambiar por completo el panorama energético argentino, YPF ha firmado un acuerdo clave con la provincia de Río Negro para llevar a cabo el proyecto de exportación de gas natural licuado más ambicioso del país. Este acuerdo, que otorga estabilidad fiscal y regulatoria por 30 años, marca el comienzo de Argentina LNG, una iniciativa destinada a llevar el gas de Vaca Muerta a los mercados internacionales.
Despejando uno de los principales obstáculos para la inversión, este proyecto podría requerir desembolsos totales de más de 30 mil millones de dólares en diferentes etapas, convirtiendo a Argentina en un actor relevante en el mercado global de GNL. Con una primera fase que contempla exportaciones de hasta 12 millones de toneladas anuales hacia 2030, Argentina LNG tiene el potencial de escalar hasta 18 millones en el futuro.
YPF, en colaboración con importantes actores internacionales del sector energético, tiene como objetivo monetizar el gas no convencional de Vaca Muerta a través de plantas de licuefacción y terminales de exportación en la costa atlántica. Las asociaciones ya están firmadas con la italiana Emi y la emiratí Adnoc, y se espera la participación de empresas de Estados Unidos y Asia en este proyecto de gran envergadura.
El marco regulatorio acordado con Río Negro no solo abarca aspectos tributarios, sino también reglas claras en materia ambiental, uso de la tierra y permisos, lo que tendrá un impacto directo en la infraestructura portuaria y logística de la provincia. Para el gobernador Weretilneck, esta iniciativa representa una oportunidad para transformar la matriz productiva local y generar empleo de calidad.
Además, el proyecto incluye un fuerte componente de desarrollo local, con programas de formación técnico-profesional para suministrar mano de obra calificada a toda la cadena de valor del GNL. Para el gobierno nacional, las exportaciones de GNL son una de las apuestas centrales para incrementar el excedente energético y generar un flujo sostenido de dólares, con estimaciones que apuntan a generar decenas de miles de millones de dólares al año.
Con este acuerdo, YPF se posiciona como una empresa enfocada en Vaca Muerta y proyectos exportadores, priorizando inversiones de largo plazo y dejando atrás activos no estratégicos. La previsibilidad regulatoria obtenida es un requisito clave para cerrar acuerdos con inversores internacionales y llevar a cabo un proyecto que podría cambiar la escala del sector energético argentino y su inserción en el mercado global.







