Gran Hermano volvió a vivir, después de varios meses, un edición especial de Frozen que tenía un trasfondo particular y emotivo. En medio de la tranquilidad y en una gala donde tenían una elección complicada, la alarma sacudió la casa por completo y dejó a todos petrificados, incluso lucianaque fue el gran protagonista.
Luciana no pudo contener la emoción al ver a su madre entrar a Gran Hermano
Cuando se abre la puerta de la cocina, Luciana vio a su madre darse vuelta y no pudo contener las lágrimas. ni los movimientos “Frozen”. Por su parte, su madre tampoco soportó el llanto y las dos se fundieron en un conmovedor abrazo que conmovió a todos en la casa: «Mi hija Luciana. hija de mi alma. Te amo cariño, te extrañé muchísimo.”.
Aunque nadie podía moverse ni hablar, la patagónica no pudo contenerse y mostró toda su emoción. Su madre, que se despidió de ella como un hijo y sin saber lo que quería, le demostró todo su cariño y las palabras llegaron a todos los jugadores.
“Te amo mi bebé, querida. Siempre te dije que te amo hija, te lo dije toda mi vida. Nunca te abandoné, nunca. Nunca te abandonaré, hija mía.”, añadió su madre. lucianaPor su parte, ella siguió llorando y apenas terminó “Frozen” fue abrazada absolutamente por toda la casa.
La historia de vida de Luciana, la participante transgénero de Gran Hermano
Luciana Martínezquien es originaria de Santa Cruz, se presentó el primer día del reality show como Jorge Barrionuevocontando cómo es su historia. “Soy secretamente Luciana Martínez desde hace más de diez años.”, afirmó al darse a conocer al público.
Se trata de que toda su vida, para su madre, ella fue Jorge Barrionuevo y nunca supo que en realidad se percibía como Luciana Martínez. En este caso, esta edición de Congelados tuvo un añadido emotivo. Asimismo, en cuanto al mensaje que recibieron, le dejaron uno que decía “Hija”.







