En una emocionante expedición submarina, un equipo de arqueólogos ha hecho un descubrimiento sin precedentes en las profundidades del Mar Mediterráneo. Nada más y nada menos que 22 bloques monumentales pertenecientes al legendario faro de Alejandría, una de las Siete Maravillas del Mundo Antiguo, han sido rescatados después de siglos de permanecer sumergidos en el puerto oriental de Egipto.
Este increíble hallazgo forma parte del proyecto internacional FAROS, una colaboración entre el Centre National de la Recherche Scientifique (CNRS) de Francia, liderado por la arqueóloga Isabelle Hairy, y el Ministerio de Turismo y Antigüedades de Egipto, junto con la Fundación Dassault Systèmes. El objetivo de esta operación es utilizar la tecnología más avanzada para reconstruir la antigua estructura del faro y devolverle su esplendor original.
Entre los elementos extraídos de las profundidades marinas se encuentran dinteles, jambas, umbrales y losas, algunos de los cuales pesan entre 70.000 y 80.000 kilos cada uno. Estas piezas formaban parte de la entrada monumental al faro, cuya arquitectura refleja una fusión única entre las técnicas egipcias y griegas.
Si bien las ruinas del faro sumergido eran visibles desde 1968, no fue hasta ahora que se logró rescatar estos valiosos vestigios. Tras más de tres décadas de inversión y trabajos arqueológicos, el equipo liderado por Yves Empereur finalmente logró recuperar las piezas más impresionantes, gracias al uso de la última tecnología disponible.
La reconstrucción digital del Faro de Alejandría es un proceso minucioso que ha implicado escanear más de 100 fragmentos arquitectónicos en el fondo marino durante la última década. Un equipo multidisciplinario de especialistas, incluyendo historiadores, arqueólogos, numismáticos y arquitectos, se encarga de recopilar descripciones y representaciones antiguas de la torre para completar la reconstrucción virtual.
Con una altura de más de 100 metros, el Faro de Alejandría fue construido a principios del siglo III a.C. y guiaba a los barcos de manera segura a través de las aguas costeras de Alejandría. Lamentablemente, un terremoto en 1303 dejó la estructura inútil, y las piedras restantes fueron reutilizadas para construir una fortaleza en el mismo lugar en 1477.
Este emocionante proyecto de recuperación y reconstrucción del Faro de Alejandría nos permite adentrarnos en la historia y la grandeza de una de las maravillas del mundo antiguo, y nos recuerda la importancia de preservar nuestro patrimonio cultural para las generaciones futuras.








