Akiva Schaffer’s La pistola desnuda Legacy Sequel se estrenó con una recepción abrumadoramente positiva, ganando críticas entusiastas (con un 90% en Rotten Tomatoes a partir de este escrito). Algunos analistas incluso sugieren que el futuro de las comedias teatrales podría depender de su éxito. Queda por verse si este éxito conducirá a un resurgimiento de las películas de comedia de presupuesto medio en los cines, pero ya está configurado para ser un relanzamiento sólido para la franquicia de 30 años.
Neeson y Nielsen: de serio a tonto
Durante las dos primeras décadas de su carrera, Leslie Nielsen se destacó como un actor dramático con una voz suave, participando en películas de ciencia ficción como Planeta prohibido, westerns como Tiroteo en Abilene, y películas de desastres como La aventura de Poseidon. Fue una fuente confiable de seriedad en sus papeles secundarios, lo que lo convirtió en la elección perfecta para el humor absurdo de películas como ¡Avión!.
Nielsen fue elegido junto a otros actores conocidos por sus papeles serios, como Lloyd Bridges, Robert Stack y Peter Graves, para películas que no eran comedias. Esto es lo que hizo que ¡Avión! fuera tan divertida en 1980 y siga siendo relevante hoy en día. Los actores no tratan de ser graciosos, sino que interpretan el material absurdo de manera recta, como si estuvieran en una película seria. Este enfoque fue clave para el éxito de Nielsen en roles cómicos y lo convirtió en un ícono de la comedia durante el resto de su carrera.
Liam Neeson, por otro lado, ha incursionado en la comedia de manera ocasional, pero se ha destacado principalmente en thrillers de acción como El viajero y El camino de hielo. Su casting como Frank Drebin Jr. en La pistola desnuda demuestra su versatilidad como actor y su capacidad para llevar adelante un papel cómico sin perder su credibilidad como actor de acción.
Por qué la seriedad puede ser tan divertida
Es bien sabido en la industria del entretenimiento que para que algo sea realmente divertido, es necesario interpretarlo con seriedad. Incluso en películas absurdas como ¡Avión! o La pistola desnuda, es importante mantener una base emocional para que el humor surja de manera orgánica.
En el caso de una parodia, interpretar el material de manera seria permite subvertir las expectativas del público y crear situaciones cómicas inesperadas. Nielsen dominó este enfoque en ¡Avión! y Neeson demuestra tener la misma habilidad en La pistola desnuda, gracias a su gravedad actoral y disposición para burlarse de sí mismo.
La pistola desnuda ya está en cines, y promete ser una comedia imperdible.








