En medio de tensiones y secretismos en el Gabinete, el presidente Javier Milei sorprendió a todos al organizar un asado con sus ministros en la Quinta de Olivos. Esta reunión, que tuvo lugar para cerrar el año electoral y definir la estrategia para las sesiones extraordinarias que se avecinan, estuvo marcada por la presencia de figuras clave como Patricia Bullrich, Alejandra Monteoliva, Carlos Presti, Luis Petri, Martín Menem, Santiago Caputo, y María Ibarzábal Murphy.
El asado no solo fue un momento de distensión y camaradería entre los miembros del Gabinete, sino que también sirvió como escenario para una declaración de principios. Todos posaron para una foto sosteniendo un libro titulado “Defendiendo lo indefendible” del economista Walter Bloque, que plantea cuestiones sobre el liberalismo y la moral tradicional.
Mientras tanto, las negociaciones por el Presupuesto 2026 continuaron en la Casa Rosada, con un clima de secretismo y trabajo intenso. El camino hacia esta instancia estuvo marcado por la victoria electoral de octubre, que significó un hito para el oficialismo pero también desafíos y tensiones internas.
La votación que dejó fuera el Capítulo recalibración de la estrategia fue un punto de quiebre en la negociación, generando descontento entre algunos aliados del Gobierno. A pesar de las diferencias internas, el presidente Milei tomó la decisión de mantener el artículo 75 del Presupuesto, marcando una postura firme frente a posibles modificaciones del Congreso.
La disputa interna sobre la aprobación del Presupuesto sin cambios continúa, con opiniones divididas dentro del Gabinete. Mientras algunos como Santiago Caputo y Eduardo “Lule” Menem defienden la postura de no aceptar modificaciones, otros como Patricia Bullrich, Diego Santilli y Martín Menem actúan como negociadores para llegar a un acuerdo con legisladores y gobernadores.
Con el Presupuesto y la ley de Inocencia fiscal en juego, el Gobierno se prepara para avanzar en las reformas pendientes durante la segunda etapa de sesiones extraordinarias. Modernización laboral, reforma tributaria y Ley Glaciares serán algunas de las prioridades en la agenda política para el próximo año.
En resumen, el asado en la Quinta de Olivos fue más que una simple reunión social: fue el preludio de un intenso período de negociaciones y decisiones políticas que marcarán el rumbo del país en los próximos meses.








