¡El regreso más esperado al cine!
Escrito en
ENTRETENIMIENTO
él
El universo post-apocalíptico creado por Danny Boyle y Alex Garland regresa a los cines esta semana con 28 años después: El templo de los huesos, una secuela que da un giro inquietante a la saga: el verdadero peligro ya no es el virus, sino la deshumanización de los propios supervivientes.
En un mundo devastado, la confianza, la violencia y la necesidad de vínculos se convierten en el eje narrativo de una historia que, según sus protagonistas, también deja espacio a la esperanza.
La confianza en tiempos oscuros
Para Ralph Fiennes, que retoma su papel del Dr. Kelson, la película se basa en una pregunta incómoda: ¿en quién se puede confiar cuando la civilización ha colapsado? Su personaje forma una relación inesperada con Samson, el zombi alfa interpretado por Chi Lewis-Parry, un vínculo que pone a prueba los límites entre la humanidad y la monstruosidad.
«¿Kelson confía en Samson? ¿Sansón confía en Kelson?» dice Fiennes al describir una trama donde la confianza es frágil y fácilmente manipulable. Esa misma ruptura pasa por los Jimmies, una banda de supervivientes con tintes sectarios que canalizan su ira contra otros humanos, demostrando que el virus ya no es la única forma de contagio.
Una lucha por la humanidad
La película, dirigida por Nia DaCosta, enfrenta a dos antagonistas con visiones opuestas del mundo: Fiennes como un médico empeñado en preservar un rastro de humanidad, y Jack O’Connell como Jimmy Crystal, líder de una secta cruel y sanguinaria que ha hecho de la violencia su sistema de creencias.
Según Sony Pictures, en esta segunda entrega de la trilogía, los infectados ya no son la mayor amenaza. Lo verdaderamente aterrador es la “inhumanidad de los supervivientes”, una idea que recorre toda la narrativa y conecta directamente con la realidad contemporánea.
De la ficción a la realidad
Cuando se estrenó 28 días después en 2002, la idea de un virus paralizando al mundo parecía lejana. Hoy, después de una pandemia global, ese escenario se percibe de otra manera. Para Chi Lewis-Parry, hablar de infecciones ya no pertenece a la ciencia ficción: “Es la vida cotidiana real”.
El “templo de los huesos” que da nombre a la película es un monumento funerario construido con calaveras, una imagen tan inquietante como simbólica. Para el Dr. Kelson, representa una verdad inevitable: la muerte es segura, pero el amor y los vínculos humanos son los que dan sentido a la vida.
DaCosta describe este elemento como algo “fascinante y hermoso”, una dualidad que define su enfoque de la película. La directora respetó la lógica del universo original, pero encontró espacio para dejar su huella, desarrollando personajes secundarios y explorando nuevas capas emocionales sin traicionar el guión de Garland.
28 Años Después: El Templo de Hueso incluye una fugaz aparición del personaje de Cillian Murphy, detalle que reaviva las especulaciones sobre su papel en el cierre de la trilogía.
¡No te pierdas el estreno el 15 de enero de 2026 en las salas de cine de México!







