Escaramuzas en el oeste del Gran Buenos Aires: la batalla política entre Fernández y García
En medio de un clima político enrarecido, el peronismo kirchnerista se encuentra en plena desintegración. La disputa entre dos intendentes del mismo espacio político, Mariel Fernández de Moreno y Mauro García de General Rodríguez, ha desencadenado una serie de enfrentamientos y tensiones que demuestran que ya no se respetan los viejos dogmas del peronismo.
La guerra por el poder y los recursos públicos
La rivalidad entre Fernández y García ha alcanzado niveles extremos, con persecuciones de vehículos en las rutas fronterizas entre ambos distritos, secuestros de vehículos y el uso de fondos públicos de un municipio en beneficio de otro. María Benítez, cuñada de Fernández y secretaria de Obras Públicas, ha iniciado una campaña agresiva para convertirse en alcaldesa de General Rodríguez, utilizando recursos del municipio de Moreno para fines personales.
División en el Movimiento Evita y enfrentamiento con La Cámpora
La ruptura entre Fernández y García tiene sus raíces en la división política del Movimiento Evita, donde Fernández decidió abandonar a Emilio Pérsico para unirse a Máximo Kirchner. Esta división se agravó aún más tras el último cierre de listas, donde no hubo lugar para aquellos que buscaban ingresar como senadores provinciales o diputados nacionales. La tensión ha llegado a tal punto que se han producido choques y situaciones de riesgo para terceros en medio de la persecución entre ambos bandos.
La lucha por el liderazgo en el peronismo kirchnerista
Mientras tanto, en el ámbito del peronismo kirchnerista, la lucha por el liderazgo se intensifica. Axel Kicillof busca imponer sus listas en los 135 municipios, mientras que Máximo Kirchner maneja el PJ con mano firme. En medio de impugnaciones y disputas internas, surgen incógnitas sobre quién liderará el partido en el futuro.
Un grito solitario en medio del silencio libertario
En Ituzaingó, Hugo Equiza, coordinador local del partido libertario, ha levantado la voz en medio de un clima de silencio y miedo. Su denuncia sobre la complicidad entre algunos libertarios de alto nivel y el kirchnerismo ha generado controversia y enfrentamientos internos en el partido gobernante nacional.
En conclusión, la batalla política en el oeste del Gran Buenos Aires refleja la profunda división y los intereses en juego dentro del peronismo kirchnerista. Mientras los enfrentamientos y las disputas por el poder continúan, la incertidumbre sobre el futuro del partido y de la región se mantiene latente.








