El Gobierno planea una revolución fiscal: eliminación de impuestos y pacto con gobernadores
En una decisión sin precedentes, el Ministro de Economía, Luis Caputo, anunció que el Gobierno tiene previsto llevar a cabo una ambiciosa reforma fiscal que incluye la eliminación de impuestos como el cheque y las retenciones. Esta medida, que se enmarca en un plan para reducir la carga impositiva en el país, también contempla negociar con los gobernadores la reducción de Ingresos Brutos.
Durante su participación en el Foro Económico Latinoamericano, Caputo afirmó que el escenario más probable para el final de un segundo mandato es la supresión de todas las retenciones, el impuesto a los débitos y créditos, y la disminución de Ingresos Brutos a nivel provincial. Esta propuesta ha generado gran expectativa entre los sectores empresariales, que ven con buenos ojos la posibilidad de aliviar la carga fiscal que actualmente enfrentan.
Si bien la colección acumulada muestra nueve meses consecutivos de caída real interanual, la administración de Caputo se ha mantenido firme en su intención de reducir la carga impositiva para los contribuyentes. Recientemente, se anunció una nueva disminución de las retenciones para el sector agrícola, con un impacto fiscal limitado para el Estado.
Impuestos distorsionantes y pacto fiscal
En el marco de esta reforma, se plantea la eliminación gradual de impuestos como los Derechos de exportación (DEX) y el impuesto al cheque. Aunque estos gravámenes representan una parte significativa del PIB, su eliminación podría ser factible si se mantiene el equilibrio fiscal y se sustituye la recaudación por crecimiento, formalización e impuestos menos distorsionantes.
Sin embargo, el panorama a nivel provincial y municipal es diferente, ya que estos entes tienen reglas propias en materia impositiva. Los Ingresos Brutos y los impuestos municipales son vistos como los principales obstáculos para la actividad económica, ya que generan distorsiones y encarecen la producción, las ventas y las exportaciones en Argentina.
Para avanzar en la reducción de estos impuestos, se requiere un acuerdo político con gobernadores y alcaldes. El antecedente más cercano es el pacto fiscal firmado en 2017, que contemplaba la reducción progresiva de los Ingresos Brutos y los Timbres, entre otras medidas. Sin embargo, algunos puntos de este acuerdo no fueron respetados, lo que evidencia la necesidad de un compromiso federal sostenido en el tiempo.
Acuerdo interjurisdiccional
El desafío de alcanzar un nuevo acuerdo fiscal implica superar las diferencias entre jurisdicciones en materia de tarifas, regímenes de recaudación y tratamientos diferenciales. Para que este pacto sea efectivo, se necesita un compromiso político sólido y sostenido en el tiempo, con incentivos claros para las provincias y municipios.
La eliminación de impuestos como los Ingresos Brutos y los impuestos municipales podría generar beneficios significativos para la economía, al reducir los costos acumulativos dentro de la cadena de producción. Sin embargo, para lograrlo, es necesario ordenar el gasto provincial y municipal, rediseñar la Ley de Coparticipación y los incentivos fiscales, y garantizar el cumplimiento efectivo de las normas acordadas.
En resumen, la propuesta del Gobierno de eliminar impuestos y pactar con gobernadores representa un cambio radical en la política fiscal del país. Si se logra un acuerdo interjurisdiccional efectivo, Argentina podría dar un paso importante hacia una estructura tributaria más equitativa y menos distorsionante, que beneficie tanto a los contribuyentes como a la actividad económica en general.








