Planificar la jubilación es una decisión financiera clave y no un trámite que pueda resolverse en el último momento. Con el fin de las moratorias que permitían jubilarse sin 30 años de aportes y pagar la deuda en cuotas descontadas del crédito, las reglas del sistema son diferentes.
En un escenario donde la jubilación se convierte en un tema cada vez más urgente, es fundamental anticiparse y actuar con prontitud para evitar complicaciones en el futuro. El abogado Carmen Losardo, del reconocido bufete de abogados Márquez-Losardo, advierte que el margen de maniobra se reduce drásticamente una vez alcanzada la edad legal de jubilación.
Uno de los principales cambios en el sistema de pensiones es que en la mayoría de los casos, ya no existe la posibilidad de jubilarse sin aportaciones suficientes y luego cancelar la deuda de pensiones a través de descuentos mensuales aplicados a los haberes de jubilación. Es crucial comprender que el tiempo se convierte en el factor principal para quienes se encuentran en su última década laboral.
La herramienta actual para regularizar la situación es el plan establecido por la Ley 27.705, que permite cancelar períodos faltantes a través de la Unidad de Pago de Deuda Previsional (UPDP). Es esencial destacar que este mecanismo solo está disponible para aquellos que aún no han alcanzado la edad de jubilación pero están cerca de hacerlo.
La compra de aportes jubilatorios es una opción a considerar para aquellos que necesiten regularizar muchos años faltantes. Cada mes de aporte regularizado tiene un valor de $37.142,52 a partir de mayo de 2026. Es importante recordar que el sistema favorece a mujeres entre 50 y 59 años, así como a hombres entre 55 y 64 años.
En cuanto a la antigua moratoria de la Ley 24.476, sigue vigente y puede resultar útil en casos concretos. Para aquellos que tienen casi todos los aportes completos, esta alternativa puede ser menos costosa y más sencilla administrativamente.
En resumen, la planificación de la jubilación es un proceso que requiere atención y acción anticipada. Consultar con especialistas en pensiones y revisar el historial laboral con anticipación puede marcar la diferencia entre acceder a una jubilación ordinaria o depender de alternativas como el Beneficio Universal para las Personas Mayores (PUAM). No esperes hasta el último momento, ¡actúa ahora para asegurar tu futuro financiero!








