Polémica por los beneficios de la Super RIGI: ¿Demasiado generosos?
La aprobación del nuevo programa oficial de incentivo a la inversión, conocido como «Súper RIGI», ha generado controversia entre diferentes sectores, incluyendo ejecutivos de empresas que podrían acogerse a la medida. Con reducciones tributarias, libre disponibilidad cambiaria y estabilidad fiscal para desembolsos superiores a los US$ 200 millones, la Super RIGI busca impulsar «nuevas industrias» en el país.
Beneficios de la Super RIGI: ¿Demasiado atractivos?
El proyecto establece que las inversiones de más de US$ 1.000 millones tendrán una tasa de Impuesto a la Renta del 15%, inferior incluso al 25% del RIGI. Además, los dividendos pagarán el 7%, con la posibilidad de reducirse a la mitad tras el cuarto año de adhesión. Las exportaciones e importaciones estarán exentas de impuestos, y se garantiza libre disponibilidad de divisas, ventajas aduaneras y estabilidad regulatoria por treinta años.
Posibles consecuencias y preocupaciones
Algunos sectores empresariales han manifestado su preocupación por la generosidad de los beneficios ofrecidos por la Super RIGI, temiendo posibles conflictos legales en el futuro. Ejemplos como el caso de la concesión de una mina de cobre en Panamá a la empresa First Quantum Minerals sirven de advertencia sobre los riesgos que podrían surgir.
Respuestas del Gobierno y perspectivas futuras
El secretario de Coordinación Energética y Minera del Ministerio de Economía, Daniel González, defendió la Super RIGI como una estrategia para atraer inversiones extranjeras en sectores clave para el desarrollo del país. Negó la existencia de lobbys específicos y destacó que el objetivo es posicionarse como un destino atractivo para la inversión.
Conclusiones y reflexiones finales
La Super RIGI ha generado debate en el ámbito empresarial y político, con opiniones encontradas sobre la conveniencia de los beneficios ofrecidos. Mientras algunos ven en este programa una oportunidad para impulsar la economía y atraer inversiones, otros expresan preocupación por las posibles consecuencias a largo plazo. El futuro de la Super RIGI dependerá de cómo se gestionen los riesgos y se aprovechen las oportunidades que ofrece.








