Descubriendo la Patagonia en dos ruedas: la nueva propuesta de mototurismo de Pamela Liberati
Hay ideas de negocio que nacen en una oficina y otros emprendimientos que surgen después de miles de kilómetros recorridos. El de Pamela Liberati pertenece a la segunda categoría. Hace 27 años conoció a quien hoy es su compañero de vida en moto y desde entonces ambos hicieron el motociclismo mucho más que un hobby. Juntos recorrieron la Patagonia, cruzaron gran parte de Argentina, viajaron por Europa y hasta llegaron a Alaska. Todo ello, sobre dos ruedas.
Ahora decidieron lanzar una empresa de mototurismo que promete mostrar la Patagonia desde una perspectiva diferente. La oportunidad apareció este año, luego de un incendio que afectó su hogar y los obligó a replantearse muchos aspectos de la vida diaria.
“Lejos de rendirnos, decidimos transformarlo en un nuevo comienzo”, afirma el fundador del proyecto. Así nació Tour en Moto Última Frontera Experiencia Patagonia, una empresa que ofrece recorridos guiados por algunos de los paisajes más impresionantes del Chubut y la Patagonia.
La inversión inicial de u$s 140.000 estaba destinada a la compra de motocicletas para los recorridos, vehículos de apoyo, un remolque homologado, equipo logístico y el desarrollo de toda la estructura operativa necesaria para recibir turistas nacionales e internacionales. La flota incluye principalmente modelos Kawasaki Versys 650, así como unidades de menor cilindrada, como motos de 300 cc y Yamaha 250, más ligeras y accesibles para determinados perfiles de viajero.
A diferencia de otras excursiones en moto que ya existen en el mercado, la propuesta busca proporcionar al viajero una experiencia más auténtica y profunda, conectando con los paisajes, comunidades e identidad de cada lugar. “No se trata de ver quién va más rápido, sino de vivir el territorio”, explica Liberati.
¿Qué son los circuitos de mototur?
Los primeros programas comenzarán a mediados de agosto y tendrán duraciones que irán de 7 a 15 días. Entre los destinos elegidos se encuentra Península Valdés, donde los viajeros pueden hacer snorkel con lobos marinos, navegar para avistar ballenas, visitar estancias patagónicas, hacer trekking y visitar sitios emblemáticos como Punta Ninfas. También habrá circuitos por la Ruta Azul, que incluye Camarones, Bahía Bustamante y otro por la cordillera del Chubut. Todo ello en grupos limitados a un máximo de 10 personas.
Aunque el lanzamiento comercial todavía está en marcha, ya han comenzado a llegar consultas. El fundador afirma que ya hay interés tanto de agencias de viajes como de viajeros independientes de Europa que quieran recorrer la Patagonia sobre dos ruedas.
El proyecto también busca generar impacto local. Y es que Chubut concentra algunos de los paisajes más diversos de Argentina, desde el mar y la fauna de la costa atlántica hasta lagos, bosques y sierras. “Queremos seguir mostrando la Patagonia al mundo, pero también que el beneficio permanezca en la región”, resumió Liberati.







