Durante el gobierno de Javier Milei, la economía argentina ha experimentado un dinamismo que ha beneficiado a algunos sectores, pero ha dejado rezagados a otros, especialmente aquellos intensivos en empleo. La división entre ganadores y perdedores es evidente en la actualidad, con sectores como energía, minería, agricultura y bancos destacándose como los grandes beneficiados de la «era Milei».
Sin embargo, sectores como la construcción, la industria PYME, el comercio tradicional, la gastronomía de masas, el empleo público y la educación se encuentran entre los perdedores, enfrentando dificultades para crecer y generar empleo de calidad. La economía argentina se encuentra en pleno proceso de reconversión productiva, pero la pregunta que surge es si este crecimiento se extenderá al resto de la economía.
Según la Fundación Pensar, los sectores que han experimentado un mayor crecimiento son aquellos intensivos en recursos naturales, dólares, inversiones y exportaciones, como la agricultura, la minería y la energía. Sin embargo, muchos otros sectores aún enfrentan incertidumbre sobre sus futuras ventas y posibilidades de expansión.
La Consultoría LCG destaca que, si bien algunos sectores muestran un crecimiento significativo, la economía en su conjunto sigue sin lograr revertir el estancamiento que ha persistido durante más de una década y media. Sectores como la manufactura y el comercio continúan mostrando caídas, mientras que actividades como la agricultura, la pesca, la minería y la intermediación financiera explican la mejora actual.
En la «era Milei», los ganadores claros son los bancos y el sector financiero, el sector energético y la minería, sectores con alto potencial de inversión pero menos intensivos en mano de obra. Por otro lado, sectores como la industria y la construcción se encuentran estancados, mientras que hoteles y restaurantes muestran un crecimiento limitado.
Los sectores perdedores, como la construcción, el comercio tradicional, la administración pública, los servicios personales, el empleo doméstico, la cultura, la educación y la salud, se ven afectados por el ajuste fiscal, la caída de ingresos y un presupuesto más reducido. En definitiva, la economía argentina se encuentra en un momento de transformación, donde algunos sectores prosperan mientras otros luchan por mantenerse a flote.








