El Gobierno nacional sorprende al no renovar 61 contratos en la Comisión Nacional de Energía Atómica (CNEA)
En una decisión que ha generado gran controversia, el Gobierno nacional ha optado por no renovar 61 contratos en la Comisión Nacional de Energía Atómica (CNEA). Esta medida se enmarca en la desinversión estatal en Ciencia y Tecnología, así como en la búsqueda de sostener el superávit financiero. La oposición, preocupada por esta situación, se ha reunido con científicos en un intento por lograr la reintegración del personal afectado.
La CNEA es un pilar fundamental en el desarrollo tecnológico de Argentina, permitiendo al país ser uno de los tres del hemisferio sur con energía eléctrica generada por medios nucleares, junto con Brasil y Sudáfrica. Sus funciones incluyen la producción de conocimiento y desarrollo de tecnología nuclear, participación en el diseño y construcción de reactores, generación de energía, producción de radioisótopos y desarrollo de aplicaciones para el diagnóstico y tratamiento de enfermedades, entre otras actividades.
La noticia de la reducción de contratos en la CNEA ha generado malestar entre los trabajadores atómicos, quienes han protestado por esta medida. El sindicato ha tomado acciones para exigir respuestas a Martín Porro, presidente de la organización, mostrando su preocupación por el impacto que estos despidos puedan tener en el plan nuclear argentino.
El Gobierno ha afirmado que los empleados despedidos no son técnicos ni científicos, sino que se trata de contratos de duración determinada vinculados al sector administrativo. Sin embargo, los sindicatos han contradicho esta versión, señalando que muchos de los afectados llevan más de 5, 10, 15 o incluso 20 años en la institución.
Ante esta situación, el peronismo ha impulsado un proyecto en el Senado para revertir los despidos en la CNEA. El senador Eduardo “Wado” de Pedro ha manifestado su preocupación por el vaciamiento de la institución, destacando que esto forma parte de un desmantelamiento del sistema científico y tecnológico nacional que pone en riesgo el desarrollo y la soberanía del país.
En conclusión, la decisión de no renovar los contratos en la CNEA ha generado un fuerte debate en el ámbito científico y tecnológico argentino. Es fundamental encontrar soluciones que permitan preservar la capacidad nuclear del país y garantizar el desarrollo científico y tecnológico a largo plazo.








