El negocio de la Torre de Vigilancia encuentra un nuevo motor de crecimiento en los aeropuertos
El legendario mesón de croissants de la Ruta 2, Atalaya, ha revelado que su local en Aeroparque es actualmente el de mejor rendimiento de toda su red. Según Juan Ignacio Castoldi, director general de Atalaya, esa sucursal ha mantenido un crecimiento del 75% anual, lo que ha llevado a la compañía a acelerar sus planes de expansión, incluyendo el desembarco en el aeropuerto internacional de Ezeiza.
El aumento en la actividad de los aeropuertos ha sido impulsado por un incremento en los vuelos internacionales, que también han alcanzado su nivel histórico más alto para los primeros cinco meses del año. Este crecimiento ha impactado directamente en el consumo dentro de las terminales aéreas, lo que ha llevado a Atalaya a abrir un stand en el salón público de la planta baja del Aeroparque.
La empresa cuenta con 20 ubicaciones, dos propias en Chascomús y 18 a través del sistema de franquicia. En lo que va de 2026, Atalaya ha abierto un local en La Plata y planea tres aperturas más: Ezeiza, Abasto e Ingeniero Maschwitz. Además, continúa buscando nuevas ubicaciones en centros comerciales como Tortugas Open Mall y Unicenter.
El cambio de contexto económico ha llevado a Atalaya a modificar su formato de expansión, priorizando locales más pequeños para mejorar la rentabilidad de las inversiones. La inversión necesaria para montar una franquicia ronda los 1,200 dólares por metro cuadrado, con una facturación bruta mensual que oscila entre 70 y 170 millones de dólares.
Recientemente, la empresa inauguró una nueva planta de producción en Chascomús, con una inversión de alrededor de 1 millón de dólares, que permitirá duplicar su producción actual de croissants. A pesar de recibir consultas de potenciales franquiciados en otras regiones, la empresa se mantiene enfocada en el mercado local, aunque está abierta a nuevas oportunidades.
En resumen, el negocio de la Torre de Vigilancia ha encontrado un nuevo motor de crecimiento en los aeropuertos, impulsado por el aumento en los vuelos internacionales y el incremento en el consumo dentro de las terminales aéreas. Con planes de expansión acelerados y una estrategia de apertura de locales más pequeños, Atalaya se posiciona como una marca en constante crecimiento y adaptación a las necesidades del mercado.








