El Ejército Argentino reduce drásticamente las compensaciones por certificación de idiomas
Una reciente modificación en el régimen de compensación económica para militares en Argentina ha generado revuelo en las filas castrenses. El teniente general Oscar Santiago Zarich, jefe del Estado Mayor General del Ejército, firmó una resolución el pasado 6 de julio que dejó sin efecto el sistema vigente desde 2021, un mes antes del pago de los incentivos. Esta medida, contemplada en la Resolución RESOL-2026-1510-APN-JEMGE#EA, impacta significativamente en los porcentajes pagados por certificaciones de idiomas, especialmente las más altas.
La anterior resolución, dictada durante el gobierno de Alberto Fernández, establecía una compensación anual para oficiales y suboficiales con certificación de idioma inglés otorgada por la Escuela de Idiomas del Ejército. Sin embargo, el nuevo esquema ha reducido drásticamente los porcentajes de compensación, afectando notablemente a los militares mejor certificados.
La principal modificación radica en la forma en que se calcula la compensación. Antes, el beneficio equivalía a un porcentaje del patrimonio de un Teniente General, con porcentajes que iban desde el 20% hasta el 100%, según el nivel de certificación. Ahora, se ha reducido estos porcentajes e incorporado un nuevo nivel de ingresos, lo que implica un recorte del 50% para el Nivel III, 62,5% para el Nivel IV y 75% para los niveles V y VI.
Además, la resolución amplía el alcance del beneficio al incluir certificaciones de idioma técnico en inglés y francés, así como acreditar el Nivel II, que antes no recibía compensación. Se destaca la importancia del dominio del inglés para la interoperabilidad con otros ejércitos y la participación en operaciones combinadas y misiones internacionales.
La compensación anual, destinada a oficiales y suboficiales en activo con certificaciones vigentes, se liquida una vez al año. Sin embargo, la nueva resolución condiciona su percepción a la validez continua de la certificación según las normas de la Escuela de Idiomas del Ejército.
Esta modificación ha generado preocupación entre los militares, muchos de los cuales contaban con esta compensación para complementar sus bajos salarios. La reducción de los porcentajes de compensación, así como la ampliación de los idiomas contemplados, plantea un desafío para aquellos que buscan mejorar sus habilidades lingüísticas en un contexto de incertidumbre económica.








