El gobierno de Javier Milei enfrenta un desafío crucial: el equilibrio fiscal. Considerado la piedra angular de su programa económico, el Ejecutivo proyecta un superávit primario del 1,5% del PIB para el año 2026. Sin embargo, la caída en la recaudación tributaria y el impacto fiscal de algunas medidas incorporadas en la reforma laboral requieren un mayor ajuste del gasto por parte del Ministerio de Economía.
A pesar de haber registrado un superávit en enero, impulsado en gran medida por la venta de las hidroeléctricas del Comahue, mantenerlo no será una tarea sencilla. La recaudación de impuestos ha experimentado siete meses consecutivos de caídas interanuales reales, con una disminución del 9,7% en febrero, según datos de la Agencia de Recaudación y Control Aduanero (ARCA).
El Instituto Argentino de Análisis Fiscal (IARAF) señala que la recaudación ha caído un 8,7% real interanual en los primeros dos meses del año, con mayores descensos en impuestos asociados a la actividad económica como el IVA neto, impuesto a los créditos y débitos bancarios, y cotizaciones a la seguridad social.
Ante esta situación, el Ministro de Economía ha descartado realizar una reforma fiscal integral en el corto plazo, argumentando la necesidad de aumentar la recaudación tributaria y los recursos para poder bajar impuestos. La caída de los ingresos tributarios obliga a un mayor esfuerzo por parte del gobierno para reducir el gasto público.
En este contexto, la Consultoría LCG estima que la eliminación de impuestos internos y la creación del Fondo de Asistencia Laboral (FAL) implicarán costos significativos para el presupuesto, lo que requiere un ajuste mayor del gasto por parte del Ejecutivo.
El informe de la consultoría analítica revela que el gasto primario ha disminuido un 7,6% real interanual en febrero, con recortes significativos en programas sociales, transferencias a provincias y gasto en personal. El gobierno busca revertir la caída de los ingresos a través de una mayor formalización del empleo y el crecimiento de la economía, con la esperanza de que la reactivación económica llegue antes de que se reduzca el espacio para seguir ajustando el gasto.
En resumen, el gobierno de Javier Milei se enfrenta a un panorama económico desafiante, donde el equilibrio fiscal es prioritario. Con la necesidad de aumentar la recaudación y reducir el gasto, el Ejecutivo busca encontrar el balance necesario para mantener la estabilidad económica del país.








