El tan esperado acuerdo entre Mercosur y la Unión Europea por fin se ha firmado, abriendo las puertas a un nuevo capítulo en las relaciones comerciales entre ambas regiones. Este acuerdo histórico busca bajar los aranceles para el 90% de los productos y establecer cuotas de exportación para beneficiar a la región en su conjunto.
Una vez firmado, solo queda esperar la ratificación de cada Congreso latinoamericano y del Parlamento Europeo para que el capítulo comercial entre en vigor. Este acuerdo representa una oportunidad única para el Mercosur, especialmente en el sector de exportaciones agroindustriales, donde se verán reducidos los aranceles sobre el 99.5% de los productos vendidos.
Entre los sectores que podrían verse beneficiados se encuentran los aceites, biodiesel, cítricos, langostinos y pesca. Además, se espera que la agroindustria y la cadena cárnica también experimenten ventajas significativas. Argentina, en particular, tiene la oportunidad de aumentar sus exportaciones a la Unión Europea, que importa una media de 220.000 millones de dólares al año, siendo Argentina responsable solo del 3% de estas compras.
Sin embargo, no todo son rosas en este acuerdo. Existen obstáculos y desafíos que deben superarse para aprovechar al máximo sus beneficios. Entre ellos se encuentran las Barreras Técnicas al Comercio, que representan un desafío para Argentina debido a las diferencias en las medidas técnicas entre los bloques. Además, se requiere cumplir con exigentes requisitos sanitarios y ambientales, lo que implica adoptar altos niveles de protección y compromisos con tratados internacionales sobre el clima.
Para que este acuerdo sea exitoso, se necesita una adaptación de la política comercial exterior de Argentina, ganando previsibilidad, simplificando procesos y facilitando las importaciones y exportaciones. La clave está en converger hacia estándares internacionales y modernizar el comercio exterior para aprovechar al máximo las oportunidades que ofrece este acuerdo histórico.
En resumen, el acuerdo entre Mercosur y la Unión Europea representa un hito en las relaciones comerciales de ambas regiones. A pesar de los desafíos que se presentan, existe un gran potencial para fortalecer la economía y el comercio entre los países involucrados. Ahora, queda en manos de los gobiernos y las empresas aprovechar al máximo esta oportunidad única. ¡El futuro se presenta lleno de posibilidades!








