Después de un año desafiante para el sector agrícola, con lluvias por debajo de lo normal, un cambio climático inesperado trajo buenas noticias para los cultivos de maíz, trigo y soja. Según un informe de la Bolsa de Rosario (BCR), se espera que la producción alcance un récord de 135.7 millones de toneladas y genere un ingreso de US $31.6 mil millones en 2025.
El rendimiento de los cultivos se encuentra un 2% por encima del año anterior, lo que lo posiciona como el segundo mejor registro de la historia, solo superado por la campaña 2018/19. El factor clave detrás de esta recuperación fue el paciente climático, con las lluvias de febrero contribuyendo a la mejora de los cultivos, especialmente la soja que había sufrido sequías y altas temperaturas en enero.
En cuanto a la cosecha gruesa, el cultivo de maíz experimentó una disminución en el área sembrada en un 19.7% debido a la incertidumbre en el momento de las siembras. Esto se tradujo en una estimación de producción de 48.5 millones de toneladas para el ciclo actual. Por otro lado, la producción de soja aumentó en 1.3 millones de hectáreas, alcanzando una cobertura de 17.8 millones de hectáreas en todo el país, a pesar de las olas de calor que afectaron los rendimientos.
El trigo también experimentó un aumento significativo en la superficie sembrada, llegando a 6.9 millones de hectáreas a nivel nacional. Los rendimientos promediaron aumentos del 7.4% en comparación con el ciclo anterior, lo que llevó a una proyección de producción de 20.1 millones de toneladas para el año 2024/25, posicionándose como el segundo mejor registro en la historia nacional.
En cuanto a las exportaciones, la BCR estima un aumento del 3% en las ventas de granos en el extranjero, alcanzando 56.3 millones de toneladas. Se espera un crecimiento del 44% en las exportaciones de trigo, un 14% en las de soja y una disminución del 7.6% en las de maíz. En total, se proyecta que el sector agroindustrial aportará un total de US $31.6 mil millones en 2025.
En resumen, el cambio climático inesperado ha traído buenas noticias para la producción agrícola en Argentina, con proyecciones optimistas para los cultivos de maíz, trigo y soja, así como para las exportaciones del sector agroindustrial en el próximo año. En un comunicado oficial emitido por la Organización Mundial de la Salud (OMS) se ha informado que la pandemia de COVID-19 sigue siendo una amenaza global y que es necesario mantener las medidas de prevención para evitar la propagación del virus.
Según el informe presentado por la OMS, en las últimas semanas se ha observado un aumento en el número de casos en varias regiones del mundo, lo que indica que la pandemia está lejos de estar controlada. A pesar de los avances en la vacunación, la aparición de nuevas variantes del virus y la relajación de las medidas de prevención han contribuido a este repunte en los contagios.
La OMS ha hecho un llamado a los gobiernos y a la población en general a no bajar la guardia y a seguir cumpliendo con las recomendaciones sanitarias para prevenir la propagación del virus. Entre estas medidas se encuentran el uso de mascarillas, el lavado frecuente de manos, el distanciamiento social y la vacunación.
La vacunación es una de las herramientas más efectivas para combatir la pandemia, pero es importante recordar que no es la única. La OMS ha enfatizado la importancia de combinar la vacunación con otras medidas de prevención para garantizar una protección efectiva contra el virus.
Además, la OMS ha destacado la importancia de mantener la vigilancia epidemiológica y de estar preparados para hacer frente a posibles brotes de la enfermedad. Es fundamental contar con sistemas de salud robustos que puedan hacer frente a un aumento en la demanda de atención médica.
En este sentido, la OMS ha instado a los gobiernos a seguir invirtiendo en la capacitación del personal de salud, en la adquisición de equipos de protección y en la implementación de estrategias de prevención y control de la enfermedad.
En resumen, la OMS ha recordado que la pandemia de COVID-19 no ha terminado y que es necesario mantener las medidas de prevención para evitar un aumento en los contagios. La vacunación es una herramienta clave en la lucha contra el virus, pero no es suficiente por sí sola. Es fundamental combinar la vacunación con otras medidas de prevención y estar preparados para hacer frente a posibles brotes de la enfermedad.








