La caída del «Rey de la Carne»: Alberto Samid declara quiebra
La Justicia ha decretado la quiebra de Alberto Samid, el líder peronista conocido como el «Rey de la Carne». Esta decisión fue tomada por Horacio Robledo, jefe del Juzgado Nacional en lo Comercial 25, Secretaría 49, donde se llevaba a cabo el concurso preventivo del empresario desde finales de 2022.
El motivo detrás de esta declaración de quiebra fue la incapacidad de Samid para llegar a un acuerdo de pago con uno de los tres acreedores quirografarios verificados en su caso: ARBA, la agencia recaudadora de impuestos de la provincia de Buenos Aires. Tampoco pudo resolver sus deudas con la Agencia de Recaudación y Control Aduanero (ARCA), el ente fiscal nacional.
Resulta irónico que Samid, quien en 2019 fue condenado a cuatro años de prisión por asociación ilícita y evasión fiscal, culpara de sus problemas al supuesto acoso político que, según él, sufrió por parte de la Administración Federal de Ingresos Públicos (AFIP) durante la presidencia de Mauricio Macri. Sin embargo, ahora se ve en la situación de declararse en quiebra por no poder llegar a un acuerdo con la agencia tributaria porteña, provincia gobernada por su compañero Axel Kicillof, a quien apoya en su candidatura presidencial.
En el decreto de quiebra, firmado el 16 de diciembre, el juez Robledo justificó su decisión en la falta de cumplimiento de los requisitos exigidos por la Ley Concursal para declarar la quiebra. Es decir, que la propuesta de pago sea aceptada por dos tercios de los acreedores tanto en número como en capital adeudado.
Samid, cuyo pasivo total asciende a 276,66 millones de dólares, no logró llegar a un acuerdo con ARBA, su mayor acreedor con una deuda de casi 94 millones de dólares, principalmente por impago del Impuesto a los Ingresos Brutos y al Automotor. El proceso de quiebra reveló también la deuda de Samid con ARCA, por un monto de 179 millones de dólares, así como una reclamación de casi 16 millones de dólares considerada «inadmisible» por el síndico.
Alberto Samid, de origen sirio, ha sido una figura controvertida en la política argentina, con una trayectoria que incluye cargos públicos, empresariales y judiciales. A lo largo de los años, ha estado involucrado en múltiples escándalos y controversias, lo que finalmente lo ha llevado a esta situación de quiebra.
A pesar de sus altibajos, Samid ha mantenido una presencia activa en las redes sociales, donde cuenta con una considerable cantidad de seguidores. Su historia es un recordatorio de los peligros de la evasión fiscal y la importancia de cumplir con las obligaciones tributarias. La caída del «Rey de la Carne» es un ejemplo de cómo la falta de transparencia y el incumplimiento de las leyes pueden tener consecuencias devastadoras para cualquier individuo, sin importar su posición social o política.








