El Agencia de Cobranza de la Provincia de Buenos Aires (ARBA) sorprende con un operativo inesperado que podría beneficiar a miles de jubilados y pensionados que se encuentran en una situación de deuda por el Impuesto sobre Bienes Raíces. ¿Qué es lo que están planeando las autoridades de ARBA para aliviar a este sector tan vulnerable en medio de la crisis económica?
Según las declaraciones exclusivas de Cristian Girard a El Cronista, este operativo busca simplificar y redistribuir las cargas fiscales, con el objetivo de incluir a la mayor cantidad de personas posible en el trámite de exención de impuestos. Un total de 17.000 personas se encuentran en esta situación, con una deuda acumulada que asciende a $800 millones. Sin embargo, desde ARBA reconocen que esta cifra podría ser mucho mayor.
Para acceder a este beneficio, los interesados deben cumplir con tres condiciones básicas: cobrar hasta dos salarios mínimos, ser propietario de una sola propiedad con una valoración fiscal inferior a $6 millones y no estar registrado en Ingresos Brutos. A pesar de que este beneficio existe desde hace años, está subutilizado debido al desconocimiento o la falta de acceso a la tecnología.
El plan de ARBA incluye un despliegue casa por casa en La Plata, donde se espera gestionar la exención a domicilio sin que los beneficiarios tengan que acudir personalmente. Además, se está trabajando en simplificar la concesión de la exención y reducir los obstáculos administrativos para agilizar el proceso.
En una segunda etapa, ARBA tiene previsto solicitar a ANSES un listado de jubilados domiciliados en la provincia para incorporar a aquellos que perciben salarios nacionales y también podrían calificar para la exención. Esta medida busca garantizar que todos los jubilados que tienen derecho a este beneficio puedan acceder a él, independientemente de su fuente de ingresos.
En medio de esta crisis económica, la medida de ARBA se presenta como un paliativo para aliviar la situación de los jubilados más vulnerables. Girard destaca la importancia de que el Estado llegue a quienes más lo necesitan, y señala la carga adicional que esta situación supone para las familias de los jubilados. En definitiva, esta iniciativa busca no solo aliviar la deuda de los jubilados, sino también mejorar su calidad de vida y la de sus familias.








