En una movida histórica, el presidente Javier Milei ha firmado un acuerdo comercial con el gobierno de Donald Triunfo en EE.UU que promete revolucionar el panorama internacional. Sin embargo, este pacto no solo requiere la aprobación del Congreso, sino que también incluye una serie de tratados internacionales relacionados con la propiedad intelectual y la sostenibilidad pesquera que deben ser ratificados en un plazo determinado.
Uno de los tratados más importantes es el Tratado de cooperación en materia de patentes (PCT), el cual permitirá a Argentina solicitar protección de patentes en más de 150 países, lo que significará un ahorro en costos y burocracia para las empresas locales. Otros tratados como el Convenio de Bruselas, el Tratado de Budapest y el Acta de Ginebra del Arreglo de La Haya también forman parte de esta agenda internacional.
En cuanto al sector pesquero, el Acuerdo de la OMC sobre Subvenciones a la Pesca (AFS) busca combatir la pesca ilegal y garantizar la sostenibilidad de los recursos marinos. Este tratado representa un golpe directo a las flotas extranjeras que operan en aguas internacionales, nivelando la competencia para la industria pesquera nacional.
Por otro lado, el Acuerdo de la FAO sobre medidas del Estado rector del puerto (PSMA) tiene como objetivo cerrar puertos a barcos sospechosos de pesca ilegal, estableciendo protocolos estrictos para evitar que estos buques reciban apoyo logístico en territorio argentino. Con la implementación de este acuerdo, Argentina refuerza su control sobre sus terminales portuarias y dificulta las operaciones de barcos «piratas» en el Atlántico Sur.
En resumen, los tratados internacionales contemplados en el acuerdo comercial con EE.UU representan una oportunidad única para Argentina en términos de protección de la propiedad intelectual y la sostenibilidad pesquera. La ratificación de estos tratados no solo fortalecerá la posición del país en el escenario internacional, sino que también fomentará un desarrollo económico y ambiental sostenible a largo plazo. ¡Sin duda, un paso en la dirección correcta para el futuro de Argentina!








