Las provincias argentinas enfrentan una nueva crisis financiera: las transferencias automáticas que distribuye Nación entre las provincias y la Ciudad de Buenos Aires registraron una caída real del 4,1% en junio, comparado con el mismo mes del año anterior. Este descenso ha sido provocado por el mal desempeño del Compartir impuestos federales, que representa el 77% del total de envíos automáticos.
Según un informe de Politikón Chaco, durante el mes de junio las transferencias automáticas totalizaron 6.950 millones de dólares. Esta cifra representa una disminución del 15,2% con respecto al mes anterior, lo que refleja la volatilidad en los ingresos provinciales en los últimos meses. El principal factor detrás de esta caída ha sido la baja en la recaudación del Impuesto a la Renta, que disminuyó un 14,2%.
A pesar de esta situación, algunos recursos provenientes de leyes y regímenes especiales han mostrado un crecimiento del 12,9% real interanual. Sin embargo, estos aumentos no han sido suficientes para compensar la caída en la coparticipación. En este sentido, el impacto no ha sido uniforme entre las provincias, siendo la Ciudad de Buenos Aires la más afectada con una caída del 8,1% en los envíos automáticos.
En el otro extremo, provincias como Córdoba, Salta y Catamarca han logrado amortiguar mejor el impacto gracias al peso que tienen los recursos provenientes de la Compensación del Consenso Fiscal en sus ingresos. A pesar de esto, el semestre ha cerrado con pérdidas por más de $1.100 millones para todas las provincias y la Ciudad de Buenos Aires.
Esta caída en las transferencias automáticas ha generado una presión adicional sobre las cuentas públicas provinciales, en un contexto de menor recaudación de impuestos coparticipantes y una política fiscal restrictiva del gobierno nacional. Los gobernadores están atentos a la evolución de estos recursos, ya que constituyen una de las principales fuentes de financiamiento para las provincias.
En resumen, la situación financiera de las provincias argentinas es delicada y requiere de medidas urgentes para revertir la tendencia a la baja en las transferencias automáticas y garantizar la estabilidad económica en el país.








