El Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC) revela cifras alarmantes: en junio, una familia de cuatro necesita más de $1.5 millones para no ser considerada pobre. Este dato corresponde a la Canasta Básica Total (CBT), que tuvo un incremento del 2,2% en comparación con el mes anterior.
Por otro lado, la Canasta Básica de Alimentos (ACB), que marca la línea de indigencia, experimentó un menor aumento del 1,3%. Esto significa que un grupo familiar estándar, compuesto por un hombre de 35 años, una mujer de 31, un niño de 6 años y una niña de 8 años, necesitó $689.853 exclusivamente para cubrir sus necesidades mínimas de alimentación.
En lo que va del año 2026, ambas canastas han acumulado un incremento del 17,0%. Si se compara la variación interanual, la canasta alimentaria ha registrado un salto del 36,3%, mientras que la canasta total, que incluye bienes y servicios no alimentarios, ha aumentado un 35,7%.
A pesar de que el aumento mensual de junio muestra una desaceleración en comparación con los picos de principios de año, los valores siguen presionando los bolsillos de los hogares en el Gran Buenos Aires.
El informe del INDEC detalla el costo de vida según la composición de los grupos familiares. Por ejemplo, un hogar de 3 miembros, compuesto por una mujer de 35 años, un hijo de 18 años y una madre de 61 años, necesita $1,219,231 para no ser considerado pobre y $549.203 para no ser indigente. En el caso de un hogar de 5 miembros, compuesto por un hombre y una mujer de 30 años con tres hijos de 5, 3 y 1 año, se requieren $1,610,772 para cubrir la TCC.
Estas cifras reflejan la cruda realidad de la situación económica en el país y la dificultad que enfrentan muchas familias para llegar a fin de mes. Es fundamental que se tomen medidas urgentes para abordar esta problemática y garantizar el bienestar de todos los ciudadanos.








