Adorni, en la pampa y el camino
Manuel Adorni se encuentra en el ojo de la tormenta. A pesar de sus esfuerzos por mantener un bajo perfil, las revelaciones judiciales en su contra continúan filtrándose, generando un clima de incertidumbre a su alrededor. Sus llamados a conferencias de prensa no han dado los resultados esperados y, para colmo, ahora se suman las ausencias en eventos importantes.
Su reciente aparición pública en Mendoza sorprendió a muchos. Se esperaba que viajara con el ministro de Economía, Luis Caputo, para la inauguración del parque solar «El Quemado», pero finalmente no lo hizo. Según fuentes cercanas, Caputo decidió quedarse en Buenos Aires por cuestiones de gestión, lo que generó malestar en el círculo íntimo de Adorni.
Se especulaba con que Adorni daría una rueda de prensa el viernes, pero finalmente decidió no hacerlo. Mientras tanto, se anunciaba una mega inversión de YPF para Vaca Muerta, lo que hacía pensar en un posible cambio de rumbo en su estrategia.
Sospechas de Mauricio y Patricia en modo Riquelme
La reciente cumbre del PRO no fue solo un acto de confrontación con el Gobierno, sino que también dejó entrever ciertas tensiones internas. A pesar de las críticas publicadas en el «Manifiesto» del partido, Mauricio Macri sorprendió con un discurso moderado que calmó los ánimos.
Diferentes dirigentes del PRO expresaron su disgusto por el comunicado publicado, que incluía críticas a figuras como Milei y Adorni. Sin embargo, el mensaje de Macri logró generar tranquilidad entre los macristas, quienes ven en él la posibilidad de llegar a un acuerdo con los libertarios en el futuro.
El clamor por el regreso de Patricia Bullrich también se hizo presente, aunque algunos consideran que su presencia podría resultar «contaminante», al igual que Riquelme en un vestuario. Por otro lado, se sugiere que Macri suspenda sus viajes al extranjero y se enfoque en fortalecer su vínculo con el partido.
La policía del gabinete
El Gobierno considera que la reciente marcha universitaria no tuvo un impacto mayor del necesario y apuesta por una pronta resolución de la Corte para dividir a los rectores en una batalla por el presupuesto. Entre tanto, el subsecretario de Políticas Universitarias, Alejandro Álvarez, ha sido el centro de atención por su cambio de postura frente a la lucha estudiantil.
Conocido como «El policía» en los pasillos, Álvarez ha demostrado ser uno de los funcionarios más duros y estrictos en la «batalla cultural». A pesar de las críticas, su labor ha sido elogiada por la ministra y su equipo, quienes destacan su compromiso con la gestión.







