En esta noticia se revelan los riesgos latentes detrás de la estrategia del Banco Central para acumular reservas, según el análisis del economista Enrique Szewach.
Inflación, actividad y blanqueo de capitales
En una reciente entrevista, Enrique Szewach advirtió sobre la actual calma financiera y los posibles peligros que acechan detrás de la estrategia del Banco Central para acumular reservas. El renombrado economista puso la lupa sobre el origen de los dólares que hoy compra la autoridad monetaria, encendiendo una luz amarilla sobre el nivel de competitividad del tipo de cambio.
El carry trade y el cambio drástico en el comportamiento de los ahorradores
Szewach explicó que buena parte de los dólares que ingresan al mercado provienen de empresas y provincias que han colocado deuda y depositado dólares en el sistema financiero argentino. Estas entidades venden los dólares para obtener ganancias a través del carry trade. Además, resaltó un cambio drástico en el comportamiento de los ahorradores, que han disminuido su tendencia a dolarizar sus carteras en los últimos meses.
La demanda pública de dólares y la sostenibilidad del esquema actual
A pesar de la menor demanda pública de dólares en la actualidad, Szewach cuestiona la sostenibilidad de este esquema ante la inminente liquidación de la fuerte cosecha. El economista advierte que el problema fundamental no será el ingreso y la oferta de dólares, sino qué sucederá con la demanda en el futuro.
El dólar y la inflación
Szewach destacó que cuanto más barato esté el dólar, más expectativas habrá de que su precio aumente. Si la inflación continúa por encima de la devaluación mensual, el tipo de cambio real se apreciará, lo que aumentará la tentación de dolarizar antes de una corrección. Aunque el tipo de cambio actual no está muy atrasado, el economista advierte que ya muestra signos de agotamiento y problemas de competitividad.
Conclusión
En resumen, Szewach señaló que la Argentina se encuentra en un contexto externo favorable que ayuda a disfrazar el atraso local. Sin embargo, advirtió que si persiste la dinámica de alta inflación con un dólar estancado, el retraso del tipo de cambio empeorará inevitablemente. En cuanto a la medición de precios y la suspensión de cambios en el IPC, el economista cuestionó la gestión del tiempo por parte del Gobierno, destacando la importancia de mantener una comunicación clara y oportuna. Además, se mostró escéptico sobre el impacto macroeconómico real de la "ley de inocencia fiscal" y advirtió contra el error de mirar promedios generales en la actividad económica, que actualmente presenta una recuperación extremadamente heterogénea.







