El Gobierno revoluciona la gestión de las rutas nacionales: ¡2.500 kilómetros en juego!
En una movida sorprendente, el Gobierno ha oficializado el llamado a licitación pública nacional e internacional para concesionar más de 2.500 kilómetros de rutas nacionales. Esta medida, que forma parte del Etapa II-B de la Red Federal de Concesiones, busca transferir la administración de cuatro secciones específicas del Red Vial Nacional a empresas privadas bajo contratos de concesión.
La Resolución 112/2026, publicada en el Diario Oficial, ha generado gran expectativa en el sector vial y económico del país. Según el Ministro de Economía, Luis Caputo, este plan busca sustituir un modelo deficitario por uno sin subsidios, promoviendo la transparencia, competencia y eficiencia en la gestión vial.
Pero, ¿qué implica realmente que las rutas salgan en concesión? La concesión incluye la construcción, operación, administración, reparación, ampliación, conservación, mantenimiento, prestación de servicios al usuario y realización de nuevas operaciones complementarias. Las empresas ganadoras de la licitación deberán encargarse de mantener las rutas, realizar mejoras, ampliar la infraestructura si corresponde y financiar estas obras a través del cobro de peajes y actividades relacionadas.
La Etapa II-B del plan de privatización incluye tramos de la Red Vial Nacional en cinco provincias: Buenos Aires, La Pampa, Santa Fe, Córdoba y San Luis. La licitación se organiza en cuatro segmentos diferenciados: tramo mediterráneo, tramo puntano, tramo Puerto Sur y sección Puerto Norte, abarcando partes de las rutas nacionales 7, 8, 9, 33, 35, 36, 188 y 193, además de los accesos A005 y A008.
La convocatoria a la licitación se realizará íntegramente de forma electrónica a través del portal oficial CONTRATAR y establece plazos concretos para consultas, presentación de ofertas y apertura de las mismas. Además, se creará una Comisión de Evaluación ad hoc para analizar las propuestas técnicas y económicas.
En resumen, esta nueva etapa de concesiones viales promete revolucionar la gestión de las rutas nacionales, brindando oportunidades para el sector privado y buscando equilibrar las cuentas del Estado. ¡Una verdadera transformación en el horizonte de la infraestructura vial del país!







