El Debut Más Esperado en la Semana de la Moda de París
Chanel reescribe la historia una vez más, esta vez de la mano del diseñador Matthieu Splazy. A las 8:30 de la noche, el Gran Palais se transformó en un teatro celestial, donde el universo entero parecía rendir homenaje a la icónica Maison de moda francesa.
Una Galaxia de Tweed y Reflejos Lunares
El desfile comenzó con una reinterpretación del traje masculino, mostrando el tweed, piedra angular del legado de Gabrielle Chanel, en una versión más ligera y vibrante. Las telas texturas de metal se entrelazaban con sedas líquidas, creando faldas que parecían pétalos de flores estelares y blusas que caían como vapor en el cuerpo.
- Tweed: una versión más ligera y respirable.
- Faldas: se abrieron como pétalos de flores estelares.
- Blusas: cayeron como vapor en el cuerpo.
La Arquitectura del Movimiento
La colección de Splazy destacó por su enfoque arquitectónico en el diseño de prendas, alterando proporciones para crear nuevos equilibrios. Los colores oscuros evocaron la noche cósmica, intercalados con tonos vibrantes que dieron vida a las creaciones de Chanel.
- Proporciones: alteradas para crear nuevos equilibrios.
- Colores: oscuros y profundos con destellos vibrantes.
- Neblusa multicolor: una imagen memorable que destacó la nueva dimensión de Chanel.
El Alma de la Maison, Reescrita en un Idioma Moderno
Referencias históricas se mezclaron con elementos contemporáneos en la colección, como perlas reinventadas como esculturas portátiles y bolsas con cadenas reinterpretadas en metal líquido. Splazy logró capturar la esencia de Chanel en un lenguaje moderno y poético.
- Perlas: reinventadas como esculturas portátiles.
- Bolsas: con cadenas reinterpretadas en metal líquido.
- Funcionalidad: convertida en gesto poético.








