Una historia de creatividad y audacia en el mundo de la publicidad
Ramiro Agulla y Carlos Baccetti, dos jóvenes audaces en el mundo de la publicidad, decidieron independizarse y crear su propia agencia. Alquilaron una casona vieja y desvencijada para impresionar a un candidato a cliente, buscando proyectar una imagen de éxito y crecimiento acelerado. Con tan solo 34 y 30 años respectivamente, estos talentosos creativos estaban decididos a conquistar el mercado publicitario local.
La estrategia que idearon para impresionar al cliente consistió en simular una remodelación de la casa con la presencia de albañiles, ruido constante de martillazos y movimiento de herramientas. Querían transmitir la sensación de que su agencia, Agulla & Baccetti, estaba creciendo a pasos agigantados y ya se había convertido en un referente en la industria.
La historia de Ramiro Agulla es fascinante. Nacido en Río Gallegos en 1964, creció en un entorno marcado por la política y el periodismo debido a la actividad de su padre, Horacio Agulla. Tras la trágica muerte de su padre a manos de un personaje tenebroso durante la dictadura, Ramiro heredó su pasión por la política y el humor, convirtiéndose en un destacado publicista especializado en marketing político.
A lo largo de su carrera, Ramiro Agulla trabajó con numerosos candidatos y presidentes en campañas electorales tanto en Argentina como en el extranjero. Su creatividad y audacia lo llevaron a crear campañas publicitarias memorables que trascendieron la publicidad y se convirtieron en parte de la cultura popular.
La dupla que formó junto a Carlos Baccetti fue un fenómeno en el mundo de la publicidad, siendo reconocidos como rockstars del medio y acumulando numerosos premios y reconocimientos. Su capacidad para generar ideas innovadoras, provocativas y efectivas los convirtió en referentes indiscutidos en la industria.
A pesar de su éxito, Ramiro Agulla mantuvo siempre su espíritu rebelde y su sentido del humor, características que lo distinguieron y lo convirtieron en una figura icónica en el mundo de la publicidad. Su legado perdurará en la memoria de todos aquellos que tuvieron el privilegio de conocerlo y trabajar con él.
Ramiro Agulla, un visionario de la publicidad, un maestro del marketing político y un ícono de la creatividad, deja un vacío en la industria que será difícil de llenar. Su legado perdurará en cada campaña, en cada idea genial y en cada emoción que supo transmitir a través de su trabajo.








