El cometa interestelar 3I/ATLAS mostró señales inesperadas de actividad antes de su acercamiento máximo a la Tierra, previsto para el 19 de diciembre. Si bien pasará a 270 millones de kilómetros, una distancia segura, su comportamiento llamó la atención de la NASA y la Agencia Espacial Europea (ESA).
La alerta surge por una nueva imagen espacial que confirma que el cometa “se activó” antes de lo esperado, liberando gas y polvo mientras todavía está lejos del Sol. Para los expertos, este fenómeno abre una ventana única para estudiar uno de los pocos objetos interestelares que han ingresado al Sistema Solar.
Qué está pasando con el cometa 3I/ATLAS
Desde su descubrimiento el 21 de julio, 3I/ATLAS viaja a casi 60 km por segundo. Su composición de roca y hielo lo hace altamente sensible a los cambios de temperatura. Al ingresar al Sistema Solar comenzó un proceso de erosión: el material helado de su superficie se calienta y libera gas, formando una coma y diversas colas.
Los científicos confirman que el cometa ya expulsó polvo y plasma, a pesar de que aún no alcanza su punto de máxima cercanía al Sol.
La imagen que sorprendió a las agencias espaciales
Una reciente fotografía capturada por la misión Juice (Explorador de Lunas Heladas de Júpiter), de la ESA, reveló un nivel de actividad que desconcertó a los expertos. En la imagen —de la cámara NavCam— se observa:
- Una coma brillante: una nube de gas que envuelve al núcleo.
- Dos colas diferenciadas: Una cola de plasma, formada por gas ionizado. Una cola de polvo, más tenue, creada por partículas sólidas.
La foto fue tomada el 2 de noviembre, cuando Juice se encontraba a 66 millones de kilómetros del objeto. Sin embargo, la sonda envía datos lentamente porque utiliza su antena principal como escudo térmico para protegerse del Sol. El análisis completo recién estará disponible en febrero de 2026.
Por qué este cometa es tan importante para la ciencia
3I/ATLAS es apenas el tercer objeto interestelar detectado en nuestra región espacial, después de 1I/‘Oumuamua (2017) y 2I/Borisov (2019). Estos cuerpos no nacieron en el Sistema Solar: provienen de otras estrellas y fueron expulsados por procesos violentos en sus sistemas de origen.
Cada uno que pasa cerca de la Tierra es una oportunidad extraordinaria. Por eso está siendo observado simultáneamente por:
- Telescopio Espacial Hubble
- Telescopio Espacial James Webb
- Sondas Mars Express y ExoMars TGO
- La misión Juice de la ESA
- Observatorios terrestres como ATLAS en Chile, donde fue descubierto
Un solo cometa interestelar puede aportar información clave sobre: La química de otros sistemas planetarios, la formación de moléculas complejas más allá del Sol y la dinámica de los objetos expulsados de otras estrellas.
Los científicos celebraron que 3I/ATLAS esté activo: cuanto más material expulse, más fácil será analizar su composición y compararla con la de cometas nacidos dentro de nuestra propia galaxia.
Existe un riesgo para la Tierra
No. A pesar de los titulares alarmantes que circulan en redes, el cometa no representa ningún peligro. Su trayectoria es hiperbólica, lo que significa que solo pasa una vez por la zona y luego continúa hacia los confines de la Vía Láctea.
Su distancia mínima será casi siete veces la separación entre la Tierra y Marte.
Los observatorios continuarán monitoreando la actividad del núcleo, la evolución de sus colas y cualquier cambio inesperado.
Si su brillo aumenta —algo frecuente en cometas activos— podría volverse visible para telescopios amateurs, aunque no será observable a simple vista.
FAQs sobre el cometa 3I/ATLAS
¿Cuándo pasará cerca de la Tierra?
El 19 de diciembre alcanzará su acercamiento máximo, a 270 millones de kilómetros.
¿Por qué se dice que es interestelar?
Porque no se originó en el Sistema Solar. Proviene de otra estrella y sigue una trayectoria hiperbólica.
¿Puede impactar con la Tierra?
No. Su trayectoria está calculada y la distancia será completamente segura.
¿Por qué se activó tan pronto?
El calentamiento progresivo al ingresar al Sistema Solar provoca sublimación del hielo y expulsión de gases, un proceso común pero detectado antes de lo previsto.




