Conflicto en Tulum: CFE impone recortes masivos de energía
En medio de la falta de acuerdos y soluciones técnicas conciliadoras, la Comisión Federal de Electricidad (CFE) ha optado por utilizar la fuerza pública para imponer recortes masivos de energía en Tulum, Quintana Roo, durante el mes de Febrero. Escoltadas por la policía municipal, las cuadrillas paraestatales buscan suspender el servicio en respuesta a la resistencia ciudadana, que se opone a la instalación de metros colectivos. Esta medida prioriza la coacción sobre el diálogo, afectando directamente a diversas colonias del pueblo.
Situación actual en Tulum
- La imposición de metros colectivos ha generado rechazo en varias colonias de Tulum, donde los vecinos denuncian un sistema de cobro injusto que carece de transparencia.
- En lugar de buscar soluciones a estas demandas de equidad a través del diálogo, la CFE ha respondido con recortes masivos y la presencia de vigilancia armada, dejando a la población sin servicios básicos en un ambiente de intimidación.
Barrios afectados por los recortes de la CFE
Algunas colonias de Tulum donde se ha suspendido el servicio de luz debido al rechazo de metros colectivos son: Emiliano Zapata, 2 de Octubre, Yax Balam, Sac Be, Nasim, Álamos, López Obrador, Arrecife 1 y Carlos Joaquín. Según el medio El Sol de Quintana Roo, la CFE ha convertido un problema administrativo en un conflicto social al implementar recortes arbitrarios.
Impacto en la comunidad
- La estrategia de suspender el servicio por el rechazo de metros colectivos ha generado tensiones con los ciudadanos y ha desviado la atención de la policía municipal de sus labores de seguridad ciudadana.
- Expertos y residentes de Tulum señalan que la CFE no considera la realidad socioeconómica de la región al ejecutar recortes sin ofrecer alternativas de pago accesibles, lo que afecta desproporcionadamente a las familias más vulnerables.
Con el respaldo de la fuerza pública, la CFE continúa con su política de recortes masivos en Tulum durante el mes de Febrero, ignorando el rechazo creciente hacia los metros colectivos. Esta operación de suspender el servicio utiliza a la policía municipal como guardianes de una medida que afecta a los más necesitados, convirtiendo la seguridad ciudadana en un símbolo de exclusión y dejando a barrios enteros sin luz bajo vigilancia armada.







