En esta noticia electrónica, el 12 de octubre marcó un hito con la entrada en vigencia del Sistema Europeo de Entradas y Salidas (EES), una innovadora herramienta que revolucionará los controles fronterizos en el Espacio Schengen. Este sistema reemplaza el sellado tradicional de pasaportes por un registro digital y automatizado, agilizando los procesos de inmigración y fortaleciendo la seguridad en las fronteras.
El EES tiene como objetivo principal registrar las entradas y salidas de ciudadanos de países que no forman parte de la Unión Europea ni del Espacio Schengen. Almacenará información clave de los viajeros, como nombres, números de pasaporte, huellas dactilares y fotografías, permitiendo un control preciso de la duración de la estancia en el bloque europeo.
A partir del 12 de octubre de 2025, todos los aeropuertos y cruces fronterizos del Espacio Schengen estarán obligados a utilizar este sistema para registrar electrónicamente los movimientos de entrada y salida de los viajeros no europeos. Este proceso implica un escaneo digital del pasaporte, acompañado de una fotografía facial y huellas dactilares, que se almacenarán en una base de datos segura.
Los viajeros de países latinoamericanos, incluyendo Argentina, Chile, Uruguay, México, Colombia, y Perú, entre otros, también estarán sujetos a las nuevas medidas obligatorias del EES al ingresar a Europa. Aunque no se requiere visa, todos los latinoamericanos deberán registrarse en el sistema al llegar al continente, independientemente del motivo de su viaje.
El registro en el EES se realizará directamente en el punto de entrada al territorio europeo, donde se capturarán los datos biométricos del viajero, se creará un perfil digital y se verificarán automáticamente futuras entradas. Este proceso sustituirá el sello físico del pasaporte y permitirá un cálculo preciso de la duración de la estancia en el Espacio Schengen.
La información recopilada por el EES incluirá datos como la fecha y hora de entrada y salida, el lugar de entrada y salida, el nombre y apellido del viajero, el número de pasaporte, fotografías, huellas dactilares y posibles entradas denegadas. Todos estos datos se almacenarán en una base de datos segura bajo la normativa de protección de datos personales de la Unión Europea.
En resumen, el Sistema Europeo de Entradas y Salidas (EES) representa un avance significativo en los controles fronterizos europeos, garantizando una mayor seguridad y eficiencia en los procesos de inmigración. Todos los viajeros no europeos, incluyendo los provenientes de América Latina, deberán cumplir con las nuevas medidas obligatorias al ingresar al Espacio Schengen a partir de octubre de 2025. El pasado jueves, se llevó a cabo una reunión de emergencia entre representantes de diferentes organizaciones internacionales con el objetivo de abordar la crisis humanitaria que se está viviendo en la región de África subsahariana. Según datos de la ONU, más de 27 millones de personas se encuentran en situación de inseguridad alimentaria extrema en países como Sudán del Sur, Nigeria, Yemen y Somalia.
Durante la reunión, se discutieron diversas estrategias para hacer frente a esta crisis, que se ha visto agravada por factores como conflictos armados, sequías y pandemias. Se acordó la necesidad de aumentar la ayuda humanitaria a estos países, así como de implementar medidas a largo plazo para fortalecer la resiliencia de las comunidades afectadas.
Uno de los principales desafíos identificados fue la falta de acceso a alimentos y agua potable en muchas zonas de la región. Se estima que más de 3 millones de niños menores de 5 años sufren desnutrición aguda severa, lo que pone en riesgo sus vidas y su desarrollo físico y cognitivo. Además, la falta de servicios básicos de salud está contribuyendo a la propagación de enfermedades como el cólera y la malaria, que están afectando a miles de personas.
Los representantes de las organizaciones internacionales hicieron un llamado a la comunidad internacional para que aumente su apoyo a los programas de ayuda humanitaria en la región. Se destacó la importancia de la solidaridad y la cooperación entre países para hacer frente a esta crisis, que está teniendo un impacto devastador en la vida de millones de personas.
Por otro lado, se abordó la necesidad de abordar las causas subyacentes de la crisis, como los conflictos armados y la falta de infraestructuras básicas en muchos de estos países. Se hizo hincapié en la importancia de promover la paz y la estabilidad en la región, así como de invertir en programas de desarrollo sostenible que contribuyan a mejorar las condiciones de vida de las comunidades más vulnerables.
En resumen, la reunión de emergencia fue un llamado de atención sobre la grave situación humanitaria que se está viviendo en la región de África subsahariana. Se espera que los compromisos adquiridos durante el encuentro se traduzcan en acciones concretas que permitan salvar vidas y mejorar las condiciones de vida de millones de personas que están sufriendo las consecuencias de esta crisis.








