Escapar en verano: ¿lujo o necesidad?
Viajar a destinos nacionales durante la segunda quincena de enero puede resultar una experiencia costosa para muchas familias. Según un informe de la UADE, el costo promedio para una familia típica ronda los 4 millones de dólares, lo que equivale a casi tres veces el salario promedio. Este cálculo incluye únicamente los gastos de viaje y alojamiento, por lo que el presupuesto final puede ser aún mayor.
Sin embargo, a pesar de estos números, la relación entre el precio de los viajes y el salario no ha mostrado variaciones significativas en comparación con el año anterior. Durante el periodo entre enero de 2025 y enero de 2026, el poder adquisitivo destinado al turismo se ha mantenido relativamente estable, con un ligero aumento.
En cuanto a los destinos nacionales, se observa que algunos han mejorado su relación calidad-precio, como Puerto Iguazú, Puerto Madryn, San Salvador de Jujuy y Salta. Por otro lado, destinos como San Antonio de Areco, Rosario, Cariló y Pinamar han registrado incrementos significativos en sus costos, llegando a requerir hasta cinco veces más presupuesto que otros destinos más accesibles.
Es importante tener en cuenta que el informe no contempla gastos adicionales como alimentación, alquiler de carpa y actividades recreativas, que pueden elevar considerablemente el costo total del viaje. En la costa atlántica, por ejemplo, una comida en un restaurante puede costar alrededor de 90.000 dólares, el alquiler de una carpa 55.000 dólares por día y una visita al teatro cerca de 130.000 dólares para una familia típica.
En contraste, viajar al extranjero se ha vuelto más asequible en los últimos años. Con un presupuesto que supera los 10 millones de dólares para una familia de cuatro, destinos internacionales como Miami, Santiago de Chile, Madrid, Nueva York, Río de Janeiro y otros se presentan como opciones atractivas en comparación con los destinos locales.
Tomarse dos semanas en Miami ya cuesta lo mismo que hacerlo en Cariló, mientras que Santiago de Chile resulta más económico que la mitad de los destinos nacionales. Viajar a Madrid puede requerir alrededor de 17 millones de dólares, a Nueva York 14 millones, a Miami 10 millones, a Río de Janeiro 6 millones y a Santiago de Chile poco más de 3 millones de dólares.
En definitiva, planear unas vacaciones en verano puede ser tanto un lujo como una necesidad, dependiendo de las preferencias y posibilidades de cada familia. Es importante evaluar cuidadosamente los costos y beneficios de cada destino para tomar la mejor decisión y disfrutar de unas vacaciones inolvidables. ¡Que comience la aventura!








