La informalidad laboral en América Latina: un desafío persistente
El debate sobre la informalidad laboral se ha intensificado en los últimos tiempos, especialmente después de la aprobación de la reforma de modernización laboral en varios países de la región. Esta reforma, promovida por el Gobierno como una herramienta para fomentar la contratación formal, ha sido cuestionada por sectores sindicales y parte de la oposición. Se sostiene que el nuevo esquema reduce los costes de despido más que promover la creación de empleo registrado.
Altos niveles de informalidad y desempleo en América Latina
Según diversas mediciones recientes, el empleo no registrado se mantiene en torno al 40% de los empleados en América Latina, mientras que la tasa de desempleo alcanzó el 7,5% en el cuarto trimestre de 2025. Estas cifras reflejan un mercado laboral con altos niveles de informalidad y desafíos en términos de generación de empleo formal.
Costos laborales en América Latina y el Caribe: un desafío para la formalización
Un informe reciente del Banco Interamericano de Desarrollo (BID) reveló que el costo de formalizar a un trabajador en América Latina y el Caribe es alto. En promedio, el costo del empleo asalariado formal es aproximadamente un 88% mayor que el ingreso de los trabajadores informales. Esta amplia brecha crea un importante desincentivo para que las empresas creen empleos asalariados formales, especialmente en economías con una alta prevalencia de empresas de baja productividad.
Argentina y los altos costos de formalización
El informe del BID también señala que Argentina se encuentra entre los países con altos costos de formalización, junto con Uruguay y Colombia. Los costos laborales no salariales en la región promedian alrededor del 51% de los salarios, impulsados en gran medida por las contribuciones obligatorias a los sistemas de seguridad social y por las regulaciones de protección del empleo.
Reformas laborales y su impacto en la informalidad
La reforma laboral aprobada este año en Argentina ha generado controversia, ya que introduce cambios en el sistema de compensación por despido y busca promover la contratación formal. Sin embargo, las críticas sugieren que el nuevo esquema podría facilitar las separaciones y reducir el costo esperado del despido, lo que podría tener un impacto en la informalidad laboral.
Productividad y formalización del trabajo
El informe del BID destaca que la carga de los costos laborales no solo depende de su nivel, sino también de la productividad. En economías con menor productividad, incluso los costos laborales moderados pueden representar una barrera importante para la formalización del empleo. Es crucial encontrar un equilibrio entre los costos laborales y la productividad para promover la generación de empleo formal en la región.
En conclusión, la informalidad laboral sigue siendo un desafío persistente en América Latina y el Caribe. Reformas laborales, junto con medidas para mejorar la productividad y reducir los costos de formalización, son clave para promover la creación de empleo formal y reducir la informalidad en la región.








